DE PUERTO EN PUERTO POR LAS ISLAS BRITÁNICAS

Nos alejamos de las aguas cálidas del Caribe o del Mediterráneo y proponemos un recorrido, en crucero, por el norte de Europa. Es la oportunidad de visitar, cómodamente, puntos claves de la geografía británica y de sumergirse en su rica cultura.

Los viajeros poco aficionados a los cruceros suelen plantearse, a la hora de realizar uno, en elegir destinos tradicionales para esta modalidad turística. En esta ocasión dejamos el Caribe y el Mediterráneo, nos salimos de las propuestas más convencionales y proponemos un crucero por el norte de Europa, concretamente por las Islas Británicas, así que prepárate para disfrutar de un intenso recorrido entre el mar y la cultura.
Con máximo confort y comodidad, todo tipo de servicios y atenciones, un completo paquete de actividades y una variada oferta gastronómica, este hotel de lujo flotante, el Royal Princess, es una buena alternativa para llevar a cabo ese recorrido por el litoral de las islas británicas y conocer, cómodamente, los puertos más importantes y aquellos puntos de interés turístico cercanos, que todo viajero debe recorrer.

Quienes han realizado un crucero consideran que es la mejor forma de viajar, no sólo por la comodidad que supone el tener el hotel en el puerto, sino por las vivencias y el disfrute del tiempo abordoA lo largo de los trece días de travesía que dura este trayecto, recorreremos distintos puertos de Gran Bretaña y siempre tendremos la oportunidad de realizar interesantes excursiones que nos ofrecerán una visión, global, de los encantos de cada zona.
Del puerto de Londres se llega a Cornwall (Falmouth), área de la costa británica identificada con las vacaciones estivales, y de allí se parte hacia Irlanda, a Waterford para visitar los tradicionales castillos y casas de campo además de tener la oportunidad de realizar un rceorrido por la fábrica de cristal de Waterford y de admirar las piezas artesanales que elaboran los profesionales de esta conocida empresa.El recorrido por Irlanda se completa con la visita a la ciudad de Dublín, donde se el viajero tendrá que acercarse a conocer la catedral de St. Patrick o el Castillo de Melahide.

Y desde aquí al norte de Gales, a Holyhead donde merece la pena un recorrido por el Parque Nacional de Snowdonia y por Castillo de Caernarfon y a Greenock para desde allí hacer una excursión a la ciudad de Glasgow.
De la capital de las Islas Orkney, Kirkwall, se llega a Invergordon con el objetivo de tener la oportunidad de ir a Inverness, conocida por el Lago Ness y su mítico habitante, aunque también resulta necesario acercarse hasta el Castillo Cawder, tan vinculado a la obra Macbeth. Con la llegada a atractiva Edimburgo se van agotando las etapas de este crucero por las Islas Británicas. Son ya diez días de viaje y es, a estas alturas del trayecto, cuando el viajero que lo desee podrá aprovechar para pasear por las calles y el casco de esta gran ciudad y realizar alguna de las compras que le han quedado pendientes, además de conocer sus numerosos atractivos turísticos.
Pero antes de regresar al puerto de Southhampton todavía hay tiempo para tocar el continente en Le Havre e incluso trasladarnos a la capital francesa, a París, y realizar un intenso y completo tour por esta atractiva ciudad que siemptre ofrece elementos nuevos al viajero que esté dispuesto a captarlos.