El Redoli, El Palmar (Valencia)
Los paisajes de la Albufera son el mejor escenario para degustar los arroces cocinados en fuego de leña y el all i pebre hecho con anguila de las aguas dulces del mar interior
Todos los expertos en paellas estarán de acuerdo en que es fundamental la forma de preparación tradicional para que salga un buen arroz en paella, incluyendo el fuego de leña, el agua y los ingredientes más frescos y ajustados. Frente a otros lugares más sofisticados o mistificados, se encuentran algunos restaurantes más sencillos que hacen de la autenticidad y la honestidad gastronómica su seña de identidad.


El contrapunto al paisaje urbano de Valencia lo encontramos muy cerca, en la belleza natural de La Albufera de Valencia. El mar interior de la Albufera se llena de cañaverales y de pinares para crear un espacio natural modificado por el hombre en el que se cultivan los excelentes arroces valencianos. En el entorno de este espacio natural se encuentra el mundo agrícola de las barracas y de los cultivadores del arroz, que siempre han habitado en un pueblo pequeño y acogedor como El Palmar, en el que han abierto sus puertas un puñado de restaurantes especializados en la preparación de las paellas valencianas en el mismo lugar en el que se cultivan los arroces, aunque ofrecen también productos de la huerta y pescados s de la Albufera. En El Redoli de El Palmar, la familia Montoro hace cocina clásica, nacional y regional. En una sencilla sala o en la terraza al aire libre se puede tomar un buen arroz en paella hecho con todos los requisitos clásicos, con fuego de leña y al aire libre. Tal como se ha tomado siempre en El Palmar, tomándose su tiempo y su trabajo.
Para completar el menú, o para esperar a que llegue el arroz no dejen de probar el all i pebre, un guiso hecho con anguila de la propia Albufera, un plato que casi sólo se puede tomar en El Palmar. Los pescados y carnes a la brasa completan la oferta.
El Redoli, Prolongación Arzobispo Aliaga, s/n. El Palmar (Valencia).












Este sabado 21-8-10 fuimos con toda la familia a este restaurante por la noche a cenar y la verdad no pensamos volver. La comida es un poco cara. Nada mas lejos que las tipicas bravas. un plato pequeño y algo recalentadas por 7 €. Esto es una salvajadaaa. No se que pensaranustedes. Nos sirvieron bastante rapido pero la sorpresa fue cuando pedimos la cuenta y para unas 12 personas costo 306 euros. La casa nos obsequi con una botella de champam. Lo cual nos agrado el detalle y dejamos el cambio hasta 310 euros. Hasta aqui todo correcto. El desagrado vino cuando una persona le pidio a la chica morena de la barra unos chupitos de regalo. La camarera de la barra se mostró reacia a ello pero nos parecio que para el importe de la cena, unos ridiculos chupitos no seria mucha molestia. Finalmente accedió pero no se percato de mi presencia y cuando yo salia en ese momento del aseo escuche el comentario fuera de tono que realizó: “Encima de que se les regala una botella de champan, ahora pidiendo chupitos…”. Vino la camarera que hasta ahora nos habia servido a la mesa de muy mala gana y pregunta. Lógicamente los que conducimos pedimos sin alcohol, a lo que nos indicaron que no tenian nada y de los 4 que se pidieron, 3 de ellos llegaron por la mitad y el cuarto no llegó.
Mi queja es para la falta de atención hacia nosotros tanto de la camarera de la barra que a mi parecer se tomó una atribuciones y unas contestaciones a espaldas del cliente que no correspondian mas que al dueño al negar los chupitos en un principio y luego RACANEANDO a la mitad la cantidad servida. Pensamos que no es un buen trato simplemente por pedir unos chupitos. No pensamos volver a este restaurante.
El peor restaurante en el que he estado. La paella no era para tirar cohetes. Ademas solo entrar nos han llevado a la mesa y ni nos han dado la carta, sino que nos ha montado aqui su menu sin darnos opcion. Solo decian que la carta es mucho mas cara. Nos han traido la paella sin la cacerola, vamos que podrian ser perfectamente las sobras de otra mesa. Ademas creo que el camarero se ha dado cuenta de que nos hemos dado cuenta y su trato ha cambiado totalmente.
No lo recomendaria jamas, al contrario ademas de que tienen una “terraza” que es una sala con puertas correderas medio abiertas en las que permiten fumar.
Yo he estado ya 5 veces y en ninguna vez me han tratado mal,al contrario incluso me han ofrecido comer econmico,un dia estaban poniendo paella de una paellera grande,sirviendo delante de los clientes y me ofrecieron unas raciones las cuales etaban de lujo. El resto de veces hemos pedido una paella para nosotros y siempre nos la han servido en la paellera,perfecta con socarraet y todo,y el precio arreglo cantidad y la calidad de la comida esta muy bien acoplado, porque hay otros sitios que te copbran mas barato pero los platos de picar que te ponen son los de postre pequeñitos y alli siempre son platos grandes de picar.Yo volvere pronto, seguro. Siempre que hemos ido nos invitan a un chupito sin pedirlo. muy bueno