PUERTO RICO: EL CARIBE WE ALL DREAM

Naturaleza y progreso, idiosincrasia latina y formas sajonas, español e inglés, salsa y golf, coexisten pugnando por encontrar un hueco en la agenda del viajero, que debe descubrir este ¿Estado Libre Asociado¿ sin prejuicios y sin tópicos, a su propio aire y paso

La llegada al aeropuerto internacional de San Juan, Luis Muñoz Marín, nos ofrece de lleno el primer contraste de Puerto Rico, de su dualidad hispano-norteamericana, con sus instalaciones modernas de indiscutible factura ¿yanki¿, en el que tienen total predominio las compañías aéreas norteamericanas. De hecho Iberia, la única compañía europea con vuelos diarios a Puerto Rico se encuentra escondida dentro de la terminal de American Airlines. La estética y funcionalidad del aeropuerto nos sugiere que estamos en Estados Unidos, mientras que los letreros de inmigración y sanidad nos lo afirman sin lugar a dudas. El Gobierno Federal de Estados Unidos es el responsable, como en el resto del territorio ¿americano¿, del control de inmigración y deaduanas (no se de quien puede ser la responsabilidad de los miles de metros cuadrados de horrible moqueta de los aeropuertos de EE.UU), por lo que también ha llegado a Puerto Rico la ¿psicosis del 9/11/01.

Tras una primera revisión del pasaporte, el mismo pasa a otro funcionario, que se interesa, en español, por los motivos del viaje y tras comprobar que el visitante es de fiar da trámite al impreso que los no ciudadanos norteamericanos deben cumplimentar por entrar en territorio americano.

Los funcionarios de inmigración, muy amables, comparten con sus colegas del continente norteamericano el principio de que su trabajo es importante para su país y que ayuda a hacerlo grande. Ciertamente algo extraño para la mentalidad europea.cuando España perdió Cuba, Puerto Rico y Filipinas en su guerra colonial con el entonces incipiente gigante americano. Desde ese momento, Puerto Rico se convirtió en territorio norteamericano, a diferencia de Cuba y Filipinas, que obtuvieron su independencia, hasta que en 1952, el Congreso norteamericano le otorgó su constitución actual, que le confiere autonomía de país bajo el paraguas de Estados Unidos.

Como ¿Estado Libre Asociado¿ forma parte de la Unión y al mismo tiempo mantiene autonomía legislativa y autogobierno en determinados temas así como la consideración de nación en el concierto internacional.

Esta particular situación provoca que el Gobierno Federal norteamericano sea responsable de los serviciospor los turistas, por su combinación de playa y hoteles de lujo, con restaurantes, tiendas y una agitada vida nocturna y todo ello a 20 minutos de San Juan. Sin embargo, un viaje a Puerto Rico sin recorrer el viejo San Juan, declarado Patrimonio de la Humanidad, significaría que el visitante no ha entendido nada de la esencia del país, de su ¿encanto¿, como lo define la Gobernadora de Puerto Rico, Sila M. Calderón, en referencia a la canción ¿Preciosa¿ del Maestro Rafael Hernández.

El viejo San Juan se tiene que recorrer andando. Aunque tengamos coche de alquiler, debemos dejarlo en los parking de La Cochera o Doña Fela , o en La Puntilla o Covadonga si queremos coger un trolley, el transporte público gratuito que se utiliza.Nuestro paseo debe comenzar en un edificio amarillo llamado La Casita, que es el centro de Información de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, desde el que puede admirar la Bahía de San Juan, y que se encuentra rodeado durante los fines de semana por un mercadillo de artesanía.

A pocos pasos de La Casita está la recién renovada Plaza de Hostos, con los tradicionales piragüeros y artesanos. Más allá de la plaza está el Paseo La Princesa, que desemboca en una gran fuente con una escultura de figuras humanas que define las raíces de la cultura puertorriqueña, como mezcla de raza y culturas. Hacia la mitad del Paseo se encuentra La Princesa, que anteriormente fue una cárcel y ahora alberga las oficinas centrales de la Compañía deTurismo de Puerto Rico y una galería de arte con exposiciones durante todo el año. El paseo continúa a lo largo de la curva de la bahía, permitiendo ver la muralla de la ciudad, cuya construcción concluyó a finales del S.XVIII, protegiendo a la ciudad de numerosos ataques, y termina en La Puerta de San Juan, que permite entrar a la ciudad. Ésta es una de 6 puertas que en siglos pasados se cerraban para restringir el acceso y proteger la ciudad.

Al pasar la Puerta de San Juan debemos dirigirnos a la derecha, por la calle Recinto Oeste, y visitar La Fortaleza, construida en el 1540 y en la actualidad la residencia de los gobernadores más antigua del hemisferio occidental.
Continuaremos hasta llegar a la Plazuela de la Rogativa,”Al inicio de la gran avenida que conduce al “”Morro”" se encuentra la Escuela de Artes Plásticas y a su derecha está el Asilo de la Beneficencia, que hoy es la sede del Instituto de Cultura de Puerto Rico. A su izquierda está el gran cuartel de Ballajá, que alberga el Museo de las Américas, con una variada representación de hallazgos aqueológicos y de artesanía popular. Si salimos por la puerta este del Museo desembocamos en la Plaza del Quinto Centenario, desde la que tenemos una excelente vista, en su nivel superior, del cementerio de San Juan. Otra plaza nos espera: la de San José , que cobija numeros edificios históricos alrededor de la Iglesia de San José, que es la segunda iglesia más “atractiva para regresar a la parte baja del Viejo San Juan.

Pero Puerto Rico no es sólo San Juan. Sin recorrer la isla de norte a sur y de este a oeste no podremos entender y conocer al pueblo puertoriqueño ni disfrutar de los paisajes del país, ni llegar a creermo que la primera industria del pais es la farmaceutica y no la turística. De hecho, el 80 por ciento del VIAGRA se produce en la planta de PFIZER de Puerto Rico, aunque los puertoriqueños se apresuran a explicar que toda la producción se exporta. El motivo de esta concentración de empresas americanas en Puerto Rico hay que encontrarlo en las magnificas exenciones fiscales que consiguen por su radicación en la isla. Igualmente, al traterse de territorio asimilado al americano

La Compañía de Turismo de Puerto Rico propone una serie de rutas muy interantes para conocer todo Puerto Rico
Doña Fela fue la primera mujer en ser alcaldesa de San Juan, siendo su nombre completo Felisa Rincón de Gautier. Su Museo se encuentra en el edificio de la esquina entre la calle Recinto Oeste y la calle Caleta de San Juan.San José es un edificio compacto de seis pisos, una de las fortificaciones militares más impresionantes de la ciudad, declarado Monumento Histórico Nacional. Este Castillo fue construido por los españoles para defender la entrada de la Bahía de San Juan.”toda la problemática de cobertura de seguros queda obviada.

Afortunadamente adentrarse en la isla del encanto es muy sencillo, porque sus dimensiones y su red de carreteras lo hacen fácil. Puerto Rico tiene cuatro carreteras principales, que son la 2, la 3, la 52 y la 53, a las que se suma la ruta panorámica, que atraviesa horizontalmente el centro montañoso del país, que se coordinan con las cinco propuestas de rutas que realiza la Compañía de Turismo de Puerto Rico: Ruta Coquí , Ruta Cotorra, Ruta Flamboyán, Ruta Paso Fino y Ruta Panorámica.

La mejor opción es alquilar un coche y a nuestro propio paso ir recorriendo la distintas rutas, buscando siempre tiempo para detenernos al borde de la carretera para comprar algo de la magnífica fruta, o pararnos para tomar un “”guarapo”" o un “”mantecado”".

Además no encontraremos aglomeraciones, porque los turistas amercianos, que son mayoría aplastante en Puerto Rico, prefieren quedarse en los grandes”se anda, se come, se respira, se siente, en él. Por eso tan solo cabe dar unas pinceladas de los lugares que no debe olvidar el viajero, dividiendo la isla es zonas geográficas. En la zona norte, San Juan, Condado e Isla Verde no son los únicos atractivos. El Yunque, el impresionante bosque pluvial, es parada obligada en nuestro camino a Fajardo y más concretamente a las Cabezas de San Juán, una reserva natural de 130 ha con un faro en funcionamiento desde 1882. También los es la mítica Playa de Luquillo, con su balneario sobre una enorme extensión de palmeras y arena blanca y, a su espalda, los famosos kioskos, una multitud de pequeños puestos de comida y bebida que le dan su encanto típico.

Y si todos estos atractivos nos parecen pocos, no olvidemos la activa vida cultural de Puerto Rico. Por ejemplo, en Mayo/Junio se celebra el Puerto Rico Heineken Jazz Fest,, y en Junio, el mundialmente famoso Festival Casals de música clásica. Aunque por supuesto la noche para estar en San Juan es el 23 de Junio.