CANTABRIA: vacaciones totales

Desde las playas a las montañas, pasando por ciudades monumentales y grutas prehistóricas, reservas naturales y actividades culturales, la tranquilidad de Cantabria es una elección de vacaciones totales

Cantabria es un país concentrado en el territorio de lo que fue la provincia de Santander. En un pequeño espacio físico, la Comunidad cántabra cuenta con todo tipo de paisajes verdes, desde las praderas y los bosques de costa a los espacios de montaña, de las playas en el mar Cantábrico a los bosques de altura en los que se crían autóctonas vacas tudancas. Los ríos que bajan bravos de las montañas se remansan en anchos arenales cerca del mar.Comillas, con su Universidad y el edificio particular que realizara el arquitecto catalán Antonio Gaudí, al que se conoce con el nombre de El Capricho. Al este se encuentra Santillana del Mar, que algunos escritores, como el existencialista francés Jean Paul Sartre, consideraron el más bello de España. Su colegiata, románica, sus casonas nobles de piedra y su ambiente entre románico, rural y nobiliario es un emblema de Cantabria y una evocación de una manera de vivir intemporal, que parece no haberse modificado durante los últimos tres siglos.Cabárceno es el nombre de un parque de la Naturaleza situado a una quincena de kilómetros de Santander.

Aprovechando una antigua explotación minera a cielo abierto, se han convertido sus espacios en un zoológico muy singular. Quienes viajen con niños tienen en el parque de Cabárceno una parada o una excursión muy adecuada para pasar un día cerca de animales exóticos en estas latitudes, como leones, tigres, rinocerontes o aves exóticas, que disfrutan de un grato entorno natural.

Hay 58 playas en Cantabria, que se extienden a lo largo de 48 kilómetros de costa. Y sus aguas están entre las más limpias del país. En la misma costa se encuentran pueblos tanhermosos como San Vicente de la Barquera con su largo puente cruzando sobre la ría, y el pueblo apretado en torno al castillo, la iglesia y el casco antiguo. La carretera se separa del mar para atravesarEl mar entra en la tierra y vuelve a ser protagonista entre Santoña y Laredo, y la costa continúa hacia el límite con la comunidad vasca, a la que llega después dejar un pueblo tan pintoresco como es el río Deva ha abierto en las piedras calizas para salir desde los Picos de Europa a la costa del cantábrico.
El Parque Natural de Saja-Besaya es el mayor de Cantabria y abarca los cursos altos de ambos ríos. Los salmones y las truchas son abundantes en estos ríos que bajan sombreados por el follaje de los hayedos y los robledales. La fauna del parque es formidable, e incluye osos, lobos, ciervos y urogallos. Toda la Sierra de Bárcena Mayor está cubierta por bosques prácticamente intactos.

Una estrecha carretera conduce a Los Tojos y al pueblo de Bárcena Mayor, en el que destaca la espléndida arquitectura popular cántabra que allí se ha conservado milagrosamente, rodeada por una naturaleza que tampoco ha cambiado en los últimos cinco siglos.El fuerte carácter de las comunidades rurales de Cantabria hace imprescindible visitar valles interiores que han permanecido casi aislados durante siglos, como Liébana o a la Vega del Pas, dedicada a la cría de ganado vacuno para producción láctea de calidad, patria chica de los muy extendidos sobaos pasiegos. En Santo Toribio de Liébana, cerca de Potes, se encuentra el mayor Lignum Crucis ¿trozo de la cruz de Cristo- conocido, que llegó en el siglo V. En el monasterio trabajó el genial Beato de Liébana.
Pueblos tan hermosos como Carmona, Cabezón de la Sal, Torrelavega, Reinosa o Puente Viesgo son ejemplo de lo mucho que ofrece Cantabria. Sin olvidar una gastronomía de tanta calidad y variedad como el paisaje, en la que destaca una espléndida colección de quesos.