MUSEO DE LAS ABEJAS EN EL VALLE DEL TIÉTAR
En el Valle del Tiétar, hay el único lugar de España en el que se pueden contemplar a través de seguros cristales, cinco panales suspendidos del techo con un promedio de 100.000 abejas cada uno.
Cerca de Poyales del Hoyo, Gerardo Pérez ha montado un verdadero museo viviente sobre el mundo de las abejas. El mundo de estos pequeños insectos es apasionante y Gerardo los conoce bien. Él nos cuenta a la perfección el papel reproductor de la reina, la función del zángano y la labor abnegada de las obreras,, los datos que se van desgranando a través de la charla de dos horas, nos hacen pensar en que la organización social de las abejasSe realizan varios pases al día según la afluencia de público. Tel. 920 39 02 13. DÓNDE COMER Y DORMIR: El chuletón de ternera, cochifrito de lechón o cabrito y costillitas de lechón son platos que encontrará habitualmente en la carta de los restaurantes. Para dormir: Hostal El Balcón de Gredos (tel. 920 38 23 96) y la Posada Albarce (Tel. 920 37 70 75 En Candeleda. MÁS INFORMACIÓN : Patronato de turismo de Ávila. Tel. 920 35 71 26.

GUÍA ÚTIL
uno de estos insectos puede explicar a los demás con una precisión asombrosa, donde se encuentra un determinado tipo de flores, en cambio, cuando danza en círculo,la fuente a libar está a menos de cien metros de la colmena. Otras cuestiones curiosas son la manera de depositar los huevos y la forma como se determina qué debe nacer (zángano, obrera o reina),, cómo la feromona que segrega la reina con el sudor sirve para identificar a todos los miembros del panal,, o cómo son capaces de reaccionar cuando en la colmena penetra un elemento externo (ratón, mariposa, etc). Todas estas cosas y muchas más nos hacen pensar que nos encontramos frente a una de las formas de organización más perfeccionadas, donde el individuo sólo actúa por el interés de la colectividad.CÓMO LLEGAR: La C-501 recorre todo el valle del Tiétar. El Aula-museo Abejas del valle está a la salida de Poyales del Hoyo, dirección Plasencia. Se llega por un desvío que hay después de 1 km de Candeleda En ambos casos está señalizado. QUÉ VER: El centro de educación medioambiental Vado de los Fresnos, situado en las inmediaciones del embalse de Rosarito, en el lugar donde el Tiétar le aporta sus aguas.
La visita no es guiada y dura aproximadamente 1,30 h,, los distintos cuidadores nos mostrarán ciertas costumbres de los animales difíciles de descubrir. Sin lugar a dudas la visita a este centro es una buena lección,, para llegar hasta él, a 1 km de Candeleda en dirección a Plasencia, encontraremos en la C-501un desvío a la izquierda que en 5,3 km nos llevará al centro. (Horarios: del 1 de julio al 15 de septiembre, de 10 h a 14 h y de 18 h a 21 h,, resto del año, de 11 h a 18 h. Cerrado del 15 de diciembre al 15 de enero. Tels. 920 37 72 23 ¿ 91 319 82 14.) Abejas del Valle: Gerardo hace mucho tiempo que trabaja con las abejas y se conoce sus secretos al dedillo y aunque él consigue poner la mano en la colmena, no se libra de algún picotazo ocasional. Al final de la explicación, si desea comprar algún producto o crema procedente de este mundo natural, también podrá hacerlo en la pequeña tienda que hay justo al lado. (Horario,, abierto del 1 de febrero al 15 de diciembre, incluidos festivos y fines de semana,, lunes cerrado.












Un desastre pudiendo haber vivido un rato muy agradable, era mi cumpleaños , pasábamos la mañana en familia…. y es que poco a poco mi estado de humor fue agravándose hasta que llegué al enfado y todo por el trato recibido.
iba a entrar luego cuando hubiera menos jaleo y comprar miel y regalitos. Poca vista comercial.
Soy de Candeleda y he estado ya tres veces con esta pero no volveré ni mandaré a nadie más como suelo hacer si viene gente de fuera a pasar unos días al pueblo, entre las actividades que les propongo es ir a las abejas porque me parece muy interesante, con esta experiencia , recomendaré otras actividades.
Mala atención al cliente con tres detalles importantes:
-Si llegas pagas tu entradas y especificas la edad de los niños deberían advertirte que el bebe no pase porque Gerardo no los soporta. Fui viendo señas de esto cuando esperábamos a que llegara la hora de comienzo de la charla, la mujer de Gerardo repitió hasta en tres ocasiones que “no era muy de niños” ¿Y poqué venden entradas de niños?
_Detalle feo que si pago con dinero y ella no tiene cambio y perdone 20 céntimos, cuando compro uno caramelos me pida los 20 céntimos de nuevo a lo que contesté un poco descolocada le devolvía exactamente lo que me había dado antes de sus propias vueltas puesto que seguía sin tener suelto.
_Como la espera fue de media hora me puse a comprar unos lápices para los niños para que jugaran y al pagar me doy cuenta que no llevo más billetes y digo que voy al pueblo al cajero que ahora volvía. En Poyales no había cajero, me lo podía haber advertido…puede que se despistara, vale… pero es que además allí resulta que se podía pagar con tarjeta, creo que no me lo dijo antes porque creía que le iba a pagar los lápices con tarjeta, por 2 lápices no hubiera ido a un cajero con la que caía , es que quería comprar más ,evidentemente. Como sabía que no íbamos a estar toda la charla completa (llebábamos una niña de 4 y otra de
Desgraciadamente , Gerardo no tiene paciencia alguna con los niños , sus charlas a pesar de haber estudiado magisterio no están adaptadas a los niños en sus diferentes edades y etapas de comprensión.
Es una pena que además los pequeños de menos de 4 años no son bien recibidos.
A pesar que educadamente , conociéndole y sabiendo que yo llevaba tres pequeños le advierto que si a mitad de la charla me voy no se moleste , que no es por él sino es por los niños .Tratando de ser lo más respetuosa posible con su trabajo.
Pero él tiene poco respeto por las personas que han llegado a tiempo a la charla y la interrumpe a los 20 minutos, sin hacer ningún comentario de disculpa ni de advertencia para hacer pasar a otras personas que han llegado y en lo que las acomoda, sacando más sillas y demás ,me dice dos veces al pasar por mi lado que mi bebe( de 20 meses) “no puede estar allí”.El bebe lloraba porque para no molestarle, de nuevo pensando en su respeto, mi marido le había sacado fuera pero como el día era muy desapacible aprovechando la interrupción de la nueva hornada de clientes volvieron a entrar y el niño no quería quitarse el abrigo. Indignante cuando no le esta interrumpiendo aún y yo le estaba calmando, además estábamos en el lado opuesto de la sala , al fondo junto a la puerta. Su actitud me ofendió muchísimo, trato de ser muy respetuosa y tener paciencia ante la situación pero no vi paciencia ni respeto por su parte ni buena atención al final y al cabo soy un cliente, no?.
Si los bebes no pueden estar allí que no dejen que el padre saque la entrada tampoco y que pongan un cartel advirtiendo que no es que la charla no sea para niños, es evidente, sino que los niños no pueden pasar y punto . No se toleran.
Asi que nos fuimos todos .INDIGNADOS.
Voy a tratar de hacer saber mi opinión, incluso ya se lo expresé a Abejas del Valle porque creo que hay que tratar mejor al sector turístico por su bien económico y por nuestro bien cultural.
Me ofrecieron la devolución de las entradas , yo no quise , no era una cuestión económica.
Un saludo.
Sitio ideal para gente con cierto nivel de educación,sensibilidad e interés cultural. Si no posees alguno de estos tres aspectos, es mejor visitar algún lugar al aire libre donde pasar desapercibido .
RECOMENDABLE por el interés del tema , por el encanto del trato de Gerado e Ino así como por el entorno donde está ubicado.
Las opiniones de Chantal Pinar me resultan un poco sorprendentes, pues conozco a Gerardo y a Ino desde hace bastantes años y siempre me han demostrado ser unas personas maravillosas. Soy de Madrid y siempre que he visitado el Aula Museo, el trato recibido ha sido magnífico, tanto por parte de él como de ella. Ya he perdido la cuenta de las veces que he asistido a sus charlas. Y no me canso de ello, pues cuando tengo la oportunidad, acompaño a familiares y amigos, incluso chavales que sienten curiosidad por algo único y fascinante de la naturaleza animal. ¡No es normal tener seis colmenas salvajes en un espacio en su casa! No es corriente poder asistir a las charlas de un investigador del mundo de las abejas, por supuesto también apicultor, de la categoría de Gerardo, que con sus dotes docentes te cuenta ese mundo fascinante con una sencillez y profesionalidad increíble. Que te explica las peculiaridades de la danza en círculo, como la danza del ocho, el embalsamiento de los intrusos o el canto de las futuras reinas, con una pasión, que hace que tú mismo te veas involucrado como espectador dentro de la colmena.
Pero señora, ¡cómo puede exigir a un niño de menos de cuatro años que aguante dos horas de cualquier tipo de charla! ¿Se lo llevaría también a la ópera? ¿Estaría entrando y saliendo con un niño pequeño en la sala durante un concierto clásico? ¡Hay que respetar al resto del público asistente! No creo que nadie necesite que le hagan ninguna observación en ese sentido.
En cuanto a las cuestiones económicas de su queja, me sorprende que le regatearan tan ridícula cantidad por unos caramelos de miel, que normalmente ofrecen gratuitamente a los visitantes, sin compromiso de compra.
Reconozco que todos tenemos a veces un mal día y lo pagamos con quien a lo mejor menos culpa tiene, pero por ello no hay porqué desacreditar a aquellos que con tantos años de esfuerzo (las colmenas tardan años en alcanzar esos tamaños), tesón, estudio e investigación, han logrado algo, que de momento, que yo sepa, es único en España y que es visitado, no sólo por turistas, sino también por profesionales e investigadores de distintas ramas tanto nacionales como extranjeros, y que ya ha sido divulgado en los medios de comunicación, tanto escritos como audiovisuales, en diversas ocasiones.
RECOMIENDO, por tanto, la visita a esta Aula Museo de la Abeja, por su interés cultural y científico, a todo aquél que tenga un mínimo interés y sensibilidad por la Naturaleza y en particular por el mundo de la apicultura. No saldrá decepcionado.