AL CARIBE EN NAVIDAD

Parrtiendo de San Juan, nuestra ruta por mar nos llevará por Barbados, St. Lucía y San Marten, paraíso para los amantes de la naturaleza, los paisajes, las playas blancas y el buceo.

Hacer un crucero era hasta hace poco un sueño para muchos españoles. Hoy es una realidad que se hace posible por un precio razonable. Los elementos esenciales de un buen crucero son bien conocidos y van desde la comodidad al lujo, además de la posibilidad de combinar visitas y descanso.Lo más atractivo de un crucero es que es una modalidad en la que todo tipo de público se encontrará a gusto, ya que las instalaciones y servicios están pensados para satisfacer las necesidades de ocio de todos, desde los más pequeños a los más maduros pasando por los jóvenes. Así es fácil encontrarse familias enteras, grupos de amigos, parejas, que encuentran en los cruceros una magnífica fórmula para viajar.

VACACIONES PARA TODOS LOS PÚBLICOS: LOS GRANDES CRUCEROS, GANAN ADEPTOS POR SU SERVICIO Y OFERTA DE OCIO.En esta ocasión nos vamos al Caribe Sur una zona donde los amantes de buceo encontrarán un paraíso por la riqueza de flora y fauna marina, los arrecifes de coral o los restos de barcos. Lo mismo sucede en el caso de aquellos que buscan playas paradisíacas en las que el agua cristalina y las blancas arenas son su mejor tarjeta de presentación. Para realizar nuestro crucero por el Caribe embarcamos en el puerto de cruceros más utilizado en el Caribe, el puerto de San Juan, y es que este puerto es el punto de partida y de llegada del crucero que nos llevará por Barbados, St. Lucía y San Marten. San Juan es la capital de Puerto Rico, la más oriental y pequeña de las Grandes Antillas, y está atravesada por una Cordillera Central en la que predominan las selvas. Si se puede, es interesante pasar uno o dos días en la capital para disfrutar de su oferta cultural y de ocio.Los amantes de buceo encontrarán en esta isla un paraíso por la riqueza de flora y fauna marina, los arrecifes de coral o los restos de barcos.

Lo mismo sucede en el caso de aquellos que practican la espeleología o el senderismo. Si puedes no te pierdas el Carnaval y del Festival Caribeño de Jazz. La estancia en el barco y las escalas en los distintos puertos se compaginan con múltiples actividades a bordo, un hecho que en ocasiones y dependiendo de los días de crucero, hace que lleguemos a pensar que no hemos tenido tiempo de disfrutar del barco y de su oferta.