CANTABRIA, la dulzura de la costa y la naturaleza en el interior

Desde las playas a las montañas, pasando por ciudades monumentales y grutas prehistóricas, reservas naturales y actividades culturales, la tranquilidad de Cantabria es una elección de vacaciones totales

Cantabria es un país concentrado en el territorio de lo que fue la provincia de Santander. En un pequeño espacio físico, la Comunidad cántabra cuenta con todo tipo de paisajes verdes, desde las praderas y los bosques de costa a los espacios de montaña, de las playas en el mar Cantábrico a los bosques de altura en los que se crían autóctonas vacas tudancas. Los ríos que bajan bravos de las montañas se remansan en anchos arenales cerca del mar.El Parque Natural de Saja-Besaya es el mayor de Cantabria y abarca los cursos altos de ambos ríos. Salmones y truchas abundan en ellos, entre el follaje de hayas y robles. La fauna del parque incluye osos, lobos, ciervos y urogallos. La Sierra de Bárcena Mayor está cubierta de bosques intactos en los que destaca el pueblo del mismo nombre, con buena arquitectura popular, rodeado por una naturaleza que apenas ha cambiado en los últimos 5 siglos.Cabárceno es un parque de la Naturaleza situado a sólo 15 kilómetros de Santander, antigua explotación minera convertida en un zoológico. El fuerte carácter de las comunidades rurales hace imprescindible visitar Liébana o a la Vega del Pas.

Pueblos tan hermosos como Carmona, Cabezón de la Sal, Torrelavega, Reinosa o Puente Viesgo son ejemplo de lo mucho que ofrece Cantabria. Sin olvidar una gastronomía de tanta calidad y variedad como el paisaje.

El Camino de Santiago atraviesa Cantabria cerca de la costa, por Castro Urdiales, Laredo, Santander, Santillana del Mar, Comillas, San Vicente de la Barquera y Unquera, llenos de edificios románicos.En Santo Toribio de Liébana, cerca de Potes, se encuentra el mayor Lignum Crucis ¿trozo de la cruz de Cristo- conocido, que llegó en el siglo V. En el monasterio trabajó el genial Beato de Liébana.El desfiladero de la Hermida es uno de los más largos del mundo, con 20 kms de recorrido por el fondo de la grieta que el río Deva ha abierto en las piedras calizas para salir desde los Picos al mar.