Maravillas naturales de Sudáfrica

Sudáfrica es mucho más que sus parques nacionales y sus riquezas minerales, el país del oro es un diamante en bruto que nos enseña el placer de disfrutar del continente con todo el confort y la calidad de servicios de los mejores destinos del planeta.

Si leones y pingüinos son vecinos y no estamos en el zoo, sólo puede tratarse de Sudáfrica: un país de sorpresas extremas y belleza salvaje capaz de enamorar al primer vistazo. Un lugar de los que quedan para siempre en la memoria de los viajes inolvidables. Los mayores contrastes de África se pueden ver en el país más austral del continente. Selvas y desiertos, riqueza occidental en los barrios de los blancos y pobreza secular en los suburbiosde los negros, ciudades que parecen transplantadas desde la costa holandesa y poblados donde sobreviven los últimos bosquímanos, con el toque exótico de la población india en Durban. Pero donde Sudáfrica alcanza mayor diversidad es en el reino animal, en el que apenas tiene rival: puede verse la fauna antártica de la provincia de El Cabo ¿en cuyas costas conviven focas, pingüinos, tiburones blancos y ballenas- y reservas de vida salvaje en lasJohannesburgo es la puerta de entrada al país más rico del continente africano. La ciudad se levantó sobre una gigantesca mina de oro descubierta en el siglo XIX por un buscador australiano.

El trabajo de los mineros y la riqueza generada por el oro hicieron de Johannesburgo la capital económica del país, y como tal se mantiene. Más que una ciudad, el viajero encuentra una descomunal amalgama de barrios segregados y separados por las autopistas.barrio negro famoso por su lucha contra el apartheid, del que salió el movimiento que acabó con el sistema injusto que discriminaba a la mayoría negra. Existen visitas organizadas para conocer la realidad de un barrio con cuatro millones de personas, en el que la casa de Nelson Mandela es la principal atracción, situada en una calle que es la única del mundo en la que vivieron dos premios Nobel de la Paz, el obispo Desmond Tutu y Nelson Mandela.Al pie de Table Mountain, Ciudad del Cabo ocupa un escenario natural formidable. La ciudad fue fundada en 1652 por los holandeses para acoger a los barcos de la Compañía de las Indias Orientales en su viaje alrededor de África. Además de ser el origen de la presencia blanca en el extremo sur del continente, Ciudad del Cabo se ha convertido en capital legislativa del país y en la de la buena vida. Tres millones de personas viven en torno alcentro histórico más importante de la nación, cuajado de edificios victorianos y eduardinos, casas del estilo colonial holandés del Cabo, con un barrio malayo, y la máxima expresión del lujo y la vitalidad en torno al Victoria & Albert Waterfront, una barrio comercial construido en el puerto, sobre el mar, lleno de hoteles, centros comerciales y restaurantes. Si la ciudad es bella, su entorno es deslumbrante, con playas ideales para el surf,Sudáfrica cuenta con 458 parques y reservas, a las que hay que sumar 557 reservas naturales en manos privadas, que hacen del país un santuario de la vida salvaje. La joya es el descomunal parque Kruger, que cubre dos millones de hectáreas junto a la frontera con Mozambique, en el que viven 7.000 elefantes, 30.000 búfalos, y abundan guepardos, leopardos, leones y rinocerontes. Atravesado por varios ríos de oeste a este, atesora gran abundanciaríos en los que abrevan los elefantes, durmiendo en bungalows sin más protección que sus propias paredes para experimentar la emoción de la sabana. Los safaris se realizan en coches abiertos, y es posible ver los cinco grandes ¿león, búfalo, rinoceronte, elefante y leopardo- en un mismo día. Sólo en las reservas privadas es posible realizar dos experiencias únicas: safaris a pie en torno al lodge y excitantes safaris nocturnos en todoterreno.

Guía práctica
El mítico Cabo de Buena Esperanza marca el punto más suroccidental del continente, a pocos kilómetros del Cabo Agulhas, que es el más meridional. Es un parque nacional frecuentado por las ballenas.Pretoria es la capital sede del Ejecutivo. Próxima a Johannesburgo, se conoce como la ciudad de los jacarandas, y destaca por su arquitectura colonial británica, sus museos y su gran tranquilidad.Dos atracciones cerca de Ciudad del Cabo: Stellenbosch, donde se elaboran los excelentes vinos sudafricanos y el Cabo de Buena Esperanza frente al que se unen las aguas del Atántico y del Índico.Cómo llegar. Desde que Iberia cuenta con vuelos directos Madrid-Johannesburgo, el viaje se ha hecho más cómodo, corto y asequible. El país con más contrastes de África está al alcance de muchos viajeros, dentro del segmento de viajes de calidad. Sudáfrica ofrece excelentes servicios turísticos. Hoteles. Los hoteles de cinco estrellas cuentan con joyas como Cape Grace, en Ciudad del Cabo, elegido como el mejor hotel del mundo, aunque otros alojamientos de la misma ciudad como Table Bay van a la zaga.

En Johannesburgo destacan The Grace y Sandton Sun & Towers Inter Continental. Entre los lodges en el Parque Kruger: Singita, Ulusaba y Londolozi. Sun City. The Palace of the Lost City, en Sun City, es un complejo hotelero convertidoLa moneda sudafricana es el rand. Aceptan las principales tarjetas de crédito. La lengua de uso común es el inglés. Electricidad de 220/230 voltios, enchufes de tres patillas. En verano no hay diferencia horaria. Clima: Las estaciones cambian respecto a España en el hemisferio sur. El tiempo es casi siempre soleado, con clima mediterráneo en Ciudad de El Cabo, de inviernos húmedos y veranos secos,, en las tierras del noreste, los inviernos son secos y frescos y los veranos soleados y tormentosos. Información. Embajada de Sudáfrica en España en la calle Claudio Coello, 91, Madrid. Tel.: 91 435 66 88. Embajada de España en Sudáfrica en 169, Pine Street, Arcadia 0083. Po Box 1633. Pretoria 0001. Tel.: 27 12 344 38 75.