CARTAGENA: FIESTAS DE CARTAGINESES Y ROMANOS

Del 16 al 25 de septiembre Cartagena recordará su pasado bimilenario con un apretado programa de festejos

En torno a ella surgió el primer núcleo de población europeo, que recibió en homenaje a su fundador el nombre de Betancuria. Las previsiones de éste, todo hay que decirlo, no sirvieron de mucho porque tribus costeras arabizantes llegaron el año 1593 y no dudaron en avanzar hasta dar con el pueblo, que saquearon a conciencia, destruyeron y del que se llevaron como esclavos a 600 de sus habitantes, los cuales hubieron de recuperar su libertad previo pago del correspondiente rescate. El maestre de obras Párraga restauró la ermita en 1620, respetando algunos de sus elementos y añadiendo otros de nueva fábrica, lo que le dio un carácter ecléctico en el que se mezclan los elementos góticos, barrocos renacentistas y aún mudéjares. Betancuria es un pueblo pequeño, alejado del bullicio de las playas insulares, sobre todo de las zonas turísticas de Jandía y de Corralejo, pero con mucho carácter. Este ambiente recoleto invita a pasear sin apresuramiento y contemplar sus viejas casonas, muchas de ellas con fachadas y puertas de los siglos XVI y XVII o disfrutar de sus museos de arte sacro, instalado en la casa parroquial y arqueológico, en el que hay una muestra del mundo mágico y religioso de los aborígenes. Por cierto que una de las capillas que despierta mayor devoción es el santuario de la Virgen de la Peña, situado a muy poca distancia de Betancuria hacia el sur, en dirección a Pájara y en el barranco de la Vega de Rio Palmas. La imagen fue donada por Betancur y, a instancias de los franciscanos, fue proclamada patrona de la isla desde entonces. Hacia el norte, hay otras dos ermitas, la de san Diego y San Bartolomé. Cerca de Betancuria existen varios yacimientos arqueológicos y el mirador de Morro Veloso, con un excelente vista sobre la parte central de esta isla de geografía difícil y vida rigurosa durante siglos y que hoy es visitada por miles de personas que quieren disfrutar de sus playas inmensas, de su mar y de su sol, olvidando a veces la conveniencia de dedicar un tiempo para, como los piratas de antaño pero con mejores intenciones que ellos, acceder al interior y disfrutar también de su historia. Los actos conmemorativos del sexto centenario de Betancuria dieron comienzo el viernes día 4 con un acto institucional en el que se procedió a la inauguración del monolito conmemorativo y de la exposición ¿Betancuria: siglo sexto¿ en la Plaza de Santa María de Betancuria. Pero el calendario festivo continuará a lo largo de todo el mes de noviembre con un largo programa de actos en el que cabe destacar talleres escolares de disfraces de la época de la fundación, modelado, poesía y cuentos, jornadas de juegos y deportes autóctonos canarios, ciclo de cine, concierto de música clásica, jornadas de turismo cultural, encuentro de mayores en la Vega de Río Palma, espectáculo de danza con temporáneo y ciclo de divulgación ¿Conoce tu historia¿. Más información en www.fuerteventuradigital.com.

Cartagena revive su historia durante la segunda quincena del mes de septiembre con la fiestas de cartagineses y romanos, que este año tendrán lugar del 16 al 25 de septiembre. Con ellas los cartageneros conmemoran la toma de la ciudad en el año 209 a.C por las tropas romanas de Escipión, que expulsaron a los ejércitos cartagineses de Aníbal. Durante algo más de una semana, Cartagena disfrutará de un período festivo en el que se alternarán los días dedicados a uno y otro bando: la boda de Aníbal e Hímilce y el día del Circo Romano, con sus gladiadores y fieras salvajes, desembocan en el gran desfile del sábado, el día grande de la fiesta, cuando todas las tropas y legiones marchan sobre la ciudad para arrebatársela a los carthagineses. Durante esos días, ambos bandos disponen de campamentos, donde el visitante puede visitar sus casetas, decoradas al estilo de la época y en las que se puede disfrutar de actuaciones, degustaciones, música y baile. Además, la fiesta de cartagineses y romanos es una excelente oportunidad para abrir las puertas de Cartagena y descubrir sus ricos vestigios.

La mejor perspectiva de la ciudad es la que se contempla desde el Parque Torres, en cuya cima se encuentra el castillo de la Concepción, que los cartageneros llaman ¿de los patos¿ y es ahora centro de interpretación histórica. Desde allí se divisan las otras cuatro colinas en torno a las que surgió la urbe primero púnica, luego romana, y sucesivamente bizantina, visigoda, árabe y, en fin, castellana: Despeñaperros, San José, Montesacro o Cantarranas y El Molinete. También se divisan otros de los castillos que rodean Cartagena: Atalaya, Galera, san Julián y de los Moros.. A los pies del cerro, el antiguo Hospital Naval y el viejo regimiento de infantería, han sido transformados en aulas universitarias, el anfiteatro de autopsias, que será centro de información cultural y bajo la antigua plaza de toros se esconde un anfiteatro romano que están recuperando. Más allá, todo el barrio de casas populares en las calle del Ángel y del Alto que llegaba hasta la Plaza de la Merced es un descampado sobre el hay importantes proyectos, aunque haya que ir con tiento para no estropear las sorpresas que puedan ir apareciendo bajo tierra. Y es que, por ejemplo, junto a la Casa de Misericordia, hoy sede del rectorado universitario, se descubrió un lienzo de muralla púnica, protegida por una construcción que la aisla de la intemperie y, con ella, una cripta que perteneció a la ermita de San José, rodeada de nichos de enterramiento. En los sótanos de una antigua bodega aparecieron los restos de un templo dedicado a Augusto, el Augusteum y en la Plaza de los Tres reyes, los restos de Decumano, que con el Cardo era el eje viario imprescindible en cualquier ciudad romana. Y, en fin, oculto por una serie de viviendas, se reveló un gigantesco teatro romano, con capacidad para 6.000 espectadores, que fue excavado en uno de los cerros en tiempos de Octavio. Cartagena, que sigue con la vitalidad de siempre en su calle Mayor, continúa mirando hacia el mar, pero ahora lo hace también hacia su propio subsuelo, donde está descubriendo una ciudad que había permanecido oculta durante muchos siglos. Más información en www.murciaturistica.es, www.carthaginesesyromanos.com y www.ayto-cartagena.es