NEW YORK, WHERE ELSE ?
Cualquier época del año es perfecta para viajar a Nueva York, pero enero y agosto tienen el aliciente especial de las rebajas. Para los que no se asusten del frío y disfruten de ver la ciudad nevada, enero es su mes.
Hoy por hoy un euro se cotiza a 1,3 dolares. Eso sí, se debe cambiar siempre en España o pagar con tarjeta, aunque lo más aconsejable es pagar en efectivo para conseguir los mejores precios. Pero antes de hablar del shopping, debemos recordar que también en este mes de enero tendremos el placer de ver cantar a nuestro compatriota Placido Domingo en el Metropolitan, en una opera escrita especialmente para él. Lo que no signfica que en el impresionante programa del Met no haya tambié muchas otras opciones, como La Traviata, que nos permitirían, si quisieramos, poder ir a la Opera a diario. Sinceramente nos corroe la envidia cuando lo comparamos con la corta programación del Teatro Real de Madrid, por otro lado, la mejor que tenemos en España.
Vamos a demorar aún las compras un poco más para recomendar dos clasicos de enero en la ciudad de los rascacielos: Patinar en la pista de hielo que se coloca enfrente del Rockefeller Center y cenar en el restaurante del parque, algo hortera pero realmente típico y con un sabor y encanto muy especial con el parque nevado e iluminado.
No me resisto tampoco a recomendar subir a lo alto del Empire State Building, como si de una cita de película se tratara, y a ir a Batery Park, para vivir una imagen de película en directo.
Si seguimos hablando de películas, podemos elegir descalzos por el parque o desayuno con diamantes, por ejemplo, que nos trae recuerdos de Tiffany en la 5ª Avenida, un hito desde 1940, en una zona en la que encontramos también nombres legendarios como Van Cleef & Arpels, Bergdorf Goodman o Gilan, capaces de arruinar cualquier presupuesto. Afortunadamente desde la zona alta de Madison Avenue en el Upper East Side hasta Greene Street en el SoHo, hay muchas otras posibilidades. Caminar por la Quinta Avenida hacia Midtown supone perderse en Prada, Fendi, Henri Bendel, Takashimaya, Emanuel Ungaro, Gucci, Ferragamo, Cartier, Versace o Saks Fifth Avenue; un poco más abajo, en la calle 47, se encuentra el Distrito de los Diamantes, con numerosos mayoristas y talleres de tallado. El Distrito de los Diamantes supone la frontera sur de la Quinta Avenida. Diez calles más arriba, la calle 57 muestra las joyas más elaborados en un entorno de lujo marcado por nombre como Bulgari, Faraone Mennella, Gilan, Verdura, Mikimoto o Harry Winston.
Separadas por Midtown pero unidos por la exclusividad, las boutiques de Madison Avenue y del SoHo se alejan de los conocidos nombres y las muchedumbres de la Quinta Avenida para refugiarse en el recato de las tiendas más tradicionales del Upper East Side o en la vanguardia más provocativa de Elizabeth Street. Anne Fontaine, Carolina Herrera, Chanel, Davide Cenci, Domenico Vacca, Emilio Pucci, Emmelle, Hermes, Issey Miyake, J. Mendel, Judith Leiber, Krizia, Loro Piana, Marina Rinaldi, Morgane Le Fay, Oscar de la Renta, Paul & Shark o Yves Saint Laurent, se disputan la parte alta de Madison Avenue, reservada al rancio abolengo neoyorquino y las familias más aristocráticas de la ciudad. El Sur de la calle Houston es el área vanguardista de la moda en Nueva York porque si bien SoHo era conocido por sus galerías de arte que durante los años ochenta se desplazaron hacia el norte de Chelsea, lo que fueran espacios dedicados a la pintura y la escultura se han poblado de Armani, Sicis, Movado, Hastens, Prada, D&G y un innumerable abanico de establecimientos de joyería, mobiliario y moda que comparten a su vez acera con decenas de pequeños
puestos de vendedores ambulantes.
Pero también existe el Nueva York de las gangas, porque Nueva York tiene espacio para todo y para todos. Grandes almacenes como Bloomingdales o Macy’’s ofrecen la posibilidad de realizar compras con interesantes descuentos para los clientes extranjeros, rebajas que en estas fechas pueden llegar casi al 40% del precio normal. Además existen otras opciones como visitar en el Distrito Financiero la tienda de descuento Century 21, o los almacenes Duffy’’s que ofrece en varios puntos de la ciudad la oportunidad de obtener buenas marcas a mejores precios. Si se dispone de tiempo nada como viajar un poco. Dos ”outlets” de la cadena Tanger en Long Island a unos cien kilómetros de Manhattan y muy cerca de los Hamptons. Por último, señalar que Woodbury Common, en Upstate New York, ofrece marcas como Coach, Dolce & Gabbana, Escada, Fendi, Armani, Gucci, Meinam Marcus o Versace a precios absolutamente reducidos. Aquellos que quieran acercarse pueden introducirse en el arte de vestir como en la Quinta a precios de Duffy s, aprovechando el autobús que recorre la ruta desde el Port Authority, en el Midtown West neoyorquino, hasta el mismo centro comercial.
Para este maratón de compras no viene mal que ahorremos en el vuelo, por lo que AirPlusComet es una magnífica opción, haciendo la reserva en la web con algo de tiempo, para así apovechar ofertas que pueden permitir obtener tarifas desde 99 euros más tasas. Volando desde Madrid en un airbus 310 hasta JFK. Como también que usemos el metro como medio de transporte en nueva york, si no queremos morir en el intento de recorrer la ciudad o arruinarnos con los taxis. Otra opción más sofisticada es buscar en Ebay en las semanas anteriores los productos que nos interesen y que se venden a precios muy baratos on line en estados unidos, comprarlos y pedir su entrega en el hotel de Nueva York, para traernoslos “puestos” a España. En fin, New York, where else?











En estos momentos no existen comentarios. ¡Sé el primero!