RESTAURANTE BICE (SANTIAGO DE CHILE)

Bice ya fue protagonista de esta sección por su establecimiento de Madrid. Ahora descubrimos sus virtudes en un país con muchos encantos, Chile, y más concretamente en Santiago, su capital.

Bice continua expandiéndose por el mundo y mostrando esa destreza artesanal con que sus cocineros realizan sus obras por todas las latitudes.
No obstante, en Bice no han inventado la pólvora. La cocina italiana sigue siendo la cocina italiana, pero más allá de la pasta tiene sus frutos del mar, pescados y carnes, especialmente la ternera, que pueden llegar a niveles de excelsitud a condición de que la materia prima se sepa elegir de primerísima calidad.

Los hoteles de cinco estrellas, con su poderosa concentración de recursos, marcan la norma de la cocina de calidad en Santiago. Una nueva prueba de ello la ofrece el Hotel Intercontinental. Fastuoso e impresionante con sus dos fachadas (hacia Avenida Vitacura y Calle Luzm que se comunican interiormente), ha puesto broche de oro a su remodelación con la puesta en marcha en 2001 de Bice, su restaurante principal, que tiene una luminosa historia detrás.

Beatrice – Bice, para la familia ¿ es la madre de Roberto Ruggeri, chef ejecutivo milanés que está al frente de la replica de un restaurante familiar nacido en Milán hace casi medio siglo y que ha logrado multiplicarse, siempre con fórmulas que rinden homenaje a la calidad del producto como aceite de oliva, aceitunas, alcaparras, anchoas, albahaca, salvia, romero o comino, cosas simples pero sabiamente utilizadas, sepan dar sabor puro y armónico a los platos.

Tal es la cocina del Bice, y un ejemplo es su plato emblema, los Pappardelle al teléfono, creación de Bice, que son una abundante porción de pasta ancha, de más de una pulgada, con mozzarella fundida y salsa de tomate, la simplicidad absoluta.

Claro que la pasta está recién amasada, la salsa de tomate es perfecta y la mozzarella es de calidad óptima y está semifundida, dulcificando la acidez del tomate que parece, por ello, contener algo de crema. Más sofisticado, igualmente contundente y perfecto, es el plato de raviolis medialuna. ¡Hay que probarlo in situ!