Veracruz y Yucatán (México)
Las esencias de México se condensan en las tierras del sur del Golfo de México, en estados como Veracruz y Yucatán en los que la naturaleza, la población indígena y la historia componen un friso de impresionante riqueza para el viajero.

Veracruz se encuentra en el fondo del Golfo de México. La capital, Veracruz es una apacible ciudad costera, situada no muy lejos de Ciudad de México, a la que se puede llegar por Puebla y Orizaba, Fortín de las Flores y Córdoba, que domina una extensa región cafetera desde la que se baja hasta la costa para llegar a Veracruz. Todo el apacible ritmo vital de la ciudad se concentra en la Plaza de Armas, y en el puerto, de ambiente abigarrado, aunque una visita a Tlacotalpan muestra la cara más amable y típica de la zona, con sus casas de color pastel. Siguiendo el arco del Golfo se llega a Tuxla, donde dos ciudades son imprescindibles: San Andrés Tuxla y Santiago Tuxla, con sus impresionantes cabezas olmecas que son casi un símbolo nacional. La ruta incluye el lago Catemaco que se considera como la Suiza de México.
En el estado de Tabasco hay que ver la capital, Villahermosa, las excavaciones de La Venta y el precioso Museo de Antropología de Tabasco con obras olmecas, mayas y toltecas, y una buena reproducción de las pinturas de Bonampak si no se piensa ir a verlas directamente. Antes de ir al este, al estado de Campeche, merece la pena dirigirse hacia Palenque, uno de los yacimientos mayas más importantes de esta cultura, excavados por John Stephens.

El estadounidense descubrió la construcción conocida como El Palacio, con magníficas figuras de estuco en las pilastras. Más tarde apareció la pirámide escalonada conocida como Pirámide de las Inscripciones, en cuyo interior se encontró, en 1949, el bajorrelieve conocido como El Astronauta por la insólita disposición de la figura que decora la tapa del sepulcro. Desde Palenque es fácil adentrarse en el estado de Chiapas, sin duda uno de los más interesantes del país por sus comunidades indígenas. Lugares como Zinacantán y San Cristóbal de las Casas muestran la forma de vida tradicional de los campesinos indígenas que mantienen vestidos, ritos, religión, artesanía y formas de vida tan duras como dignas de ser mejor conocidas.
La ciudad de Palenque es base de un viaje, no exento de riesgos, hacia los restos mayas de Bonampak y Yaxchilán, hundidos en las profundidades de la selva lacandona. La carretera sigue de cerca el límite fronterizo con Guatemala. Se pueden visitar poblados lacandones, y también entrar en las cámaras de Bonampak para ver frescos bien conservados. El viaje en barca a Yaxchilán se justifica al ascender por restos apenas emergentes de la selva.
Por Campeche se accede a Yucatán, para descubrir una colección extraordinaria de ciudades mayas como Uxmal y Chichén Itzá, entre las más impresionantes del país. En Uxmal es notoria la Pirámide de El Mago, por sus esquinas redondeadas, pero lo más valioso es la talla de piedra que exhiben El Convento y el Palacio del Gobernador. La ciudad de Mérida es capital del estado y se conoce como el París de México por los palacetes de estilo francés construidos hace cien años, que muestran la cultura de los hacendados que se enriquecieron con el henequén. Chichén Itzá, con edificios inolvidables como El Castillo, el templo de los Guerreros y el Juego de Pelota, culmina un itinerario formidable que se puede realizar con un vehículo de alquiler.












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