CRONICA DE UN VIAJE AL SUR DEL SAHARA

Alberto Masegosa, periodista, viajero, narra el África profunda que ha conocido, con sus dramas, pero también con sus sentimientos, sus virtudes y su belleza.

Alberto Masegosa es un periodista español que lleva un cuarto de siglo ejerciendo como corresponsal de prensa en diversas partes del mundo que pudiéramos calificar como calientes. De su asendereada peripecia ha ido dando buena cuenta en cientos de crónicas puntuales y le ha permitido adquirir una visión global de los escenarios en los que ha participado como testigo. Esta experiencia la ha volcado en un texto titulado CRÓNICA DE UN VIAJE AL SUR DEL SÁHARA que publica CATARATA y que está dedicado a explicar qué es lo que ha pasado en la mayoría de países subsaharianos en las últimas décadas.
Con el lastre de las diversas herencias coloniales lo cierto es que la situación actual de los países de África negra es el resultado de un proceso de emancipación que bien puede calificarse de surrealista. Tal y como advierte Masegosa los nuevos países son “estados que heredaban las fronteras coloniales y jamás habían tenido asomo de homogeneidad histórica, cultural, social, económica, étnica o religiosa”. Hay que tener en cuenta que en un solo país como es Costa de Marfil conviven hasta 66 etnias diferentes.

Lo más curioso es que “la lengua dejada por los europeos era el denominador común de espacios políticos sin precedentes”.
Masegosa divide el espacio subsahariano en dos grandes unidades territoriales y dice que “a África oriental se viaja para ver animales, a África occidental, para ver gente” y estudia países y personajes.
No falta una amplia referencia al conflicto de los grandes lagos de cuyo origen culpa a los misioneros belgas, culpables de concienciar a los hutus de su superioridad numérica sobre los tutsis. “Fue poner en marcha el dispositivo de una bomba de relojería”. Paralelamente desmitifica la transición sudafricana desde el apartheid. “Los negros –dice- recuperaron los derechos, pero conservaron la miseria e hicieron lo único que pudieron con la libertad, emprender la depredación de los espacios que habían tenido prohibidos”.
El mejor elogio que se nos ocurre hacer tras haber leído el libro CRÓNICA DE UN VIAJE AL SUR DEL SAHARA, que publica CATARATA, es que su autor, Alberto Masegosa, nos recuerda al periodista polaco Ryszard Kapuscinski, el mejor narrador del áfrica contemporánea. Masegosa no le va a la zaga.