Playas y safaris en Kenia

Algunos de los mejores hoteles de playa de África se encuentran en las costas del Índico, en Kenia, cerca de la mítica ciudad de Mombasa, desde la que se pueden hacer safaris y bucear en arrecifes coralinos.

La combinación de los safaris y las playas de Kenia ofrecen una buena opción a los recién casados para mezclar emociones fuertes y descanso, siempre bajo el denominador común de una hotelería de altísimo nivel. Kenia es uno de los grandes nombres en el mundo de los viajes, una experiencia única, diferente al resto de los países de África por sus formidables safaris que permiten conocer una fauna salvaje mantenida en milagroso equilibrio.

El recorrido del parque nacional de Masai Mara es imprescindible, pero nada resulta tan romántico como internarse en Amboseli con las nieves menguantes del Kilimanjaro sirviendo de fondo a las grandes manadas de elefantes que pastan en sus llanuras pantanosas. El resto de parques, desde los Aberdares a los lagos de la Gran Falla del Rift con sus colonias de flamencos, son un complemento para conocer la diversidad de los ecosistemas kenianos.

Menos conocidas por los españoles son las playas de Kenia, situadas en la costa del Índico, en los alrededores de la mítica ciudad de Mombasa. Los mejores hoteles de la costa se encuentran al sur, en la playa de Diani, donde el Indian Ocean Beach Club, de Block Hoteles, se muestra como una de las mejores experiencias hoteleras del continente. Su arquitectura swahili, con una equilibrada participación del mundo negro y del árabe, sirve de escenario al encuentro de los cocoteros con el turquesa del océano. Los dhows, las barcazas de vela latina características de esta costa, esperan a los viajeros para realizar paseos a lo largo de la costa. Los fondos marinos son idóneos para el buceo y, en el exterior del arrecife, para la pesca de altura.

Un pequeño parque nacional próximo a la costa permite conocer la fauna africana sin necesidad de adentrarse en el interior del país. La selva tropical en el clima cálido y húmedo de la costa guarda una abundante fauna que, a veces, resulta esquiva. Dentro del parque se encuentra el Shimba Lodge, un hotel en los árboles situado sobre una charca en la que beben los elefantes y el resto de la fauna del parque. Ver durante la mañana, la tarde o la noche los animales bebiendo en el silencio del parque es una experiencia muy recomendable. Las terrazas del restaurante y el bar son perfectas para espiar a la fauna a través de los prismáticos tomando cómodamente una bebida. Algunas habitaciones del hotel tienen ramas de árbol en el interior.

Mombasa será una de las excursiones imprescindibles, para descubrir una de las últimas ciudades de la costa de África en la que se celebraban mercados de esclavos. La ciudad vieja ocupa una isla rodeada por un ancho brazo de mar, formando un excelente puerto natural. El Fuerte Jesús es el mejor monumento de la ciudad, memoria de la presencia de los portugueses en esta parte del continente, con sus cañones apuntando todavía a la boca del puerto. Los dhows siguen atracando en los muelles y su carga se baja a tierra a hombros, como en los viejos tiempos. Las estrechas calles son de arquitectura árabe, y los ricos trabajos de madera en puertas y balcones resultan asombrosos. Varios clubes privados son islas de calma en la cálida ciudad.

No hay que perderse el jardín de baobabs, el templo hindú, los colmillos cruzados sobre la avenida Moi, y el fastuoso mirador de la terraza del restaurante Tamarind. Nada más romántico que una cena a bordo del Tamarind Dhow a la caída del sol. El mejor sitio para hacer las compras de artesanía antes de volver es la cooperativa de artesanos de Bombolulu, donde conviven todas la etnias de Kenia con sus mejores obras de artesanía.

Ofertas de Hoteles en Mombasa, siempre al mejor precio