IMPRESIONES MARRUECAS (Almuzara)

El Marruecos actual visitado por un periodista en profundidad y no necesariamente por las zonas más turísticas.

“Hoy he visto a la Virgen María con el Niño en bazos. Iba montada a lomos de un burro, precedida de San José, vara en mano, caminando caminando y tirando de las riendas del animal. Toda una estampa bíblica que contempló el periodista andaluz Manuel Arroyo Durán camino de Uazazane, en el interior de Marruecos. Así lo explica en su libro IMPRESIONES MARRUECAS, APUNTES DE VIAJE AL MARRUECOS ACTUAL que publica ALMUZARA y añadimos que su percepción no nos resulta en absoluto extraña. Nosotros mismos tuvimos una parecida en Xauen, ciudad santa del septentrión marroquí donde, un atardecer de primavera, vimos en la plaza central del pueblo a un grupo de viejecitas conversando que parecían sacadas de una estampa bíblica. Y es que éste es “un país –como dice el periodista- en el que se mezclan distintas épocas y culturas al mismo tiempo y en el mismo lugar”.
Manuel Arroyo ha atravesado el estrecho de Gibraltar en incontables ocasiones y ha viajado mucho por Marruecos, pero no por el país turístico que aparece en los folletos de las agencias de viaje, sino también por el interior y desconocido, casi inaccesible a causa de las pésimas comunicaciones, donde parece que todavía perviven las formas de vida del medioevo.

El periodista, que ha asistido a ceremonias solemnes organizadas por la casa real alauita y a toda suerte de saraos y recepciones oficiales, habla de todo ello muy de pasada porque ha preferido escribir sobre el Marruecos real, tan alejado de las postales turísticas.
A pesar de esta deliberada elección del autor por retratar el Marruecos real de la gente de la calle y de los pueblos remotos y de dar a conocer sus problemas no faltan las referencias a los acontecimientos políticos y sociales que le han tocado vivir: la boda de Mohamed VI, el asesinato del corresponsal español de la COPE José Luis Percebal o la crisis de Perejil. Y por supuesto no carece de descripciones espléndidas sobre los paisajes y ciudades de este país, como las que hace de Tánger, Tetuán, Fez o Marraqués.