EGIPTO, crucero por el Alto Nilo

Los tesoros arqueológicos del Antiguo Egipto se fueron acumulando en las orillas del río Nilo en cantidades abrumadoras. Recorrer el río en un crucero permite visitar los principales templos de Asuán y de Luxor. Egipto lleva dos siglos recibiendo viajeros, y es uno de los lugares de África mejor preparados para recibir visitantes. Hace ya más de un siglo que nadie puede considerarse un gran viajero sin haber visitado los monumentos que las dinastías del Antiguo Egipto construyeron a orillas del río Nilo. La importancia y la calidad de su patrimonio arquitectónico demuestra que no hay lugar en el planeta al que se pueda comparar.

Nada se parece a Egipto. Las temperaturas bajas de invierno y primavera son ideales para recorrer el Egipto del sur, las zonas que, cuando llegue el verano, serán mucho más difíciles de descubrir por las altísimas temperaturas que se alcanzan durante el día, convirtiendo el viaje en una peregrinación que lleva de los monumentos maravillosos sometidos a un aire ardiente, hasta los espacios refrigerados de los hoteles, autobuses y barcos. Si la gran atracción del país para los viajeros es la civilización del Antiguo Egipto y los monumentos que dejaron, el propio río Nilo es el hilo conductor de cualquier argumento viajero en una primera ocasión.

Esclusa en Esna.

En Egipto fascina la identidad, la coherencia entre territorio y vida, entre geografía e historia. Desde que Herodoto dijo que Egipto es un don del Nilo, su afirmación sigue siendo válida en el siglo XXI. El territorio desértico del Sáhara rodea la cinta de verdor que acompaña al río, en la que se levantan las casas y las mezquitas, siempre cerca del agua en que navegan las preciosas falucas de vela triangular y las barcazas que transportan caña en sus bodegas.

Se puede comprobar lo poco que ha cambiado la vida cotidiana en el mundo rural desde el tiempo de los faraones, puesto que se siguen usando los mismos cultivos y similares medios materiales. La misma fauna sigue poblando el río como si la eternidad se hubiera instalado en las orillas del Nilo protegida por la dureza del desierto circundante.

Los principales monumentos del Antiguo Egipto están a orillas del río, en el sur, cerca de Asuán, y en el norte, cerca de El Cairo. Actualmente, los barcos recorren el tramo entre Asuán y Luxor, y desde allí se vuela a El Cairo para ver el entorno de las pirámides de Keops, Kefren y Mikerinos, y el conjunto de Saqqara con la gran pirámide escalonada, la primera surgida de la superposición de mastabas, desde la que se ve la pirámide truncada.

En el sur, entre Luxor y Asuán, se mantiene el ambiente de la colonia británica y del tiempo del nacimiento de la egiptología. Asuán conserva el elegante hotel Old Cataracts, el de los viajeros del siglo pasado, frente a la isla Elefantina, un rincón del Nilo que parece intacto, con sus islas graníticas y sus dunas de arena llegando al agua. En los cañaverales se ven garzas, entre islas vuelan las palomas, y el martín pescador acecha.Tras disfrutar en Asuán con los viajes en calesa, con los trayectos en faluca por el río, con los regateos y los paseos por los zocos impecablemente limpios, se toma el barco para descender hacia Luxor.

La calma con que baja el barco invita a contemplar las orillas y a gozar de la confortable vida a bordo entre las visitas a los monumentos. Primero se llega a Kom Ombo, el templo dedicado a Horus y al dios cocodrilo Sobek, iluminado en la noche.Las joyas de Luxor en la orilla derecha son los templos de Karnak y Luxor, unidos en su tiempo por la descomunal avenida de las esfinges con cabeza de carnero. Es aconsejable realizar de noche la visita del templo de Luxor, por la espectacular iluminación. De día se puede visitar el templo de Karnak, de una incomparable riqueza arquitectónica en la sala hipóstila y en la sucesión de espacios que conducen al sancta sanctorum junto al lago sagrado.

Guía práctica
Tras un periodo agitado, la tranquilidad ha vuelto a Egipto hace ya muchos meses, devolviendo el marchamo de destino muy seguro al recorrido por los monumentos arqueológicos a orillas del Nilo.La puesta de sol que se tiene desde el Hotel Old Cataracts, en Assuán o desde la pequeña montaña de Yebel el Asuán, con el sol dorando las aguas del Nilo, tiene fama de ser la mejor del país.Tras la construcción de la presa de Asuán, muchos nubios se asentaron en nuevas poblaciones cerca de la ciudad, llevando su arquitectura y sus costumbres, cambiando el carácter del entorno de Asuán.Cómo ir.
Los principales mayoristas ofrecen viajes organizados a Egipto que incluyen vuelos directos a Asuán, crucero en el Nilo, vuelo a El Cairo y visita de la ciudad antes del regreso a España. Nobel Tours ofrecía en Navidad precios a partir de 600 euros por persona. Egyptair e Iberia vuelan desde Barcelona y Madrid hasta Egipto.
Alojamiento.
Los hoteles de El Cairo pertenecen a las principales cadenas internacionales, con algunos de especial relevancia como el Mena House Oberoi con las pirámides visibles desde sus jardines.

Luxor y Asuán cuentan con grandes hoteles históricos, famosos entre los viajeros clásicos, como el Old Cataract de Asuán en el que situó el inicio de Muerte en el Nilo la novelista Agatha Christie. Consejos.
El viaje a Egipto es un viaje muy cómodo, ya que es uno de los países que han recibido turistas desde los primeros tiempos de los viajes organizados. La cordialidad de los egipcios y los precios asequibles hacen muy recomendable el viaje antes de que lleguen las altas temperaturas del verano. Los meses de octubre a mayo son los mejores para realizar el viaje, por lo que puede ser una buena opción para los días de Semana Santa. A pesar del calor, la mayor parte de los viajeros visitan Egipto en estío, por lo que transportes y hoteles cuentan con aire acondicionado. La policía turística garantiza la seguridad en los lugares que se visitan y en las ciudades. Buenas guías para el viajero son las de El País-Aguilar.

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