Fuerteventura

La isla del viento, de las playas de arena y de los volcanes dormidos es un escenario perfecto para una escapada llena de emociones. La isla de Fuerteventura está hecha con elementos esenciales, con roca, arena, mar y viento, y su proximidad al continente africano aporta un mismo ambiente, un inconfundible sabor sahariano. La sensación de lejanía se acrecienta con el número escaso de turistas que recorren sus tierras, y permite una relación intensa con los paisajes grandiosos y descarnados que se descubren en los recorridos por el interior de esta isla.

Ciudad de Betancuria en la isla de Fuerteventura, Gran Canaria.

Ciudad de Betancuria en la isla de Fuerteventura, Gran Canaria.

Por ser la isla más antigua en cuanto al tiempo que hace que apareció en las aguas del Atlántico, que probablemente supere los treinta millones de años, es también la más apaciguada desde el punto de vista de la actividad volcánica. La capital se sitúa en Puerto del Rosario, donde atracan los barcos y se concentra la vida burocrática y comercial de la isla, pero no cuenta con un patrimonio arquitectónico de gran valor histórico. El aeropuerto está a cinco kilómetros de Puerto del Rosario, y las fiestas principales son las de la Virgen del Rosario que suelen celebrarse entre el día 1 y el 7 de octubre.

El buen clima, la excelencia hotelera y las formidables playas hacen de Fuerteventura un destino sumamente placentero, con el complemento de una buena gastronomía en la que el pescado manda en la oferta de calidad. Los aficionados al windsurf ya saben que sus playas están entre las mejores del planeta para la práctica de este deporte que encuentra en el viento su razón de ser. La presencia de la tribu de windsurfistas da a la isla un ambiente espontáneo e informal, donde prima la comodidad. Las excursiones en coche de alquiler son recomendables para recorrer paisajes espléndidos, que se vuelven románticos cuando llega el atardecer, y la luz del sol dora las lomas antes de que el disco solar se hunda en el mar o tras los volcanes.La isla de Fuerteventura supera los 63.000 habitantes, repartidos en la isla con mayor cantidad de kilómetros de costa.

Paisaje interior en la isla de Fuerteventura, Gran Canaria.

Paisaje interior en la isla de Fuerteventura, Gran Canaria.

La primera capital se llamó Betancuria, y se situó en el fértil valle de Río Palmas, al que las palmeras dan el aire de un oasis de casas blancas rodeadas por un frondoso palmeral. Se encuentra en el interior de la isla y siempre ha contado con agua abundante. La calidad de las construcciones históricas forma el mejor paisaje arquitectónico de la isla, en el que destaca la Iglesia Catedral del siglo XV, con artesonado mudéjar en la sacristía y coro tallado en madera de tea. Entre las casas nobles del siglo XVI, una se ha convertido en muy buen restaurante, llamado Casa de Santa María. Ahora se restauran calles y edificios de la que fue también primera ciudad en todo el archipiélago canario.

Miguel de Unamuno estuvo deportado en la isla de Fuerteventura por sus ideas políticas, poco complacientes con el poder, y comparó el paisaje áspero y austero de la isla con los campos de Castilla.

Los amigos de los viajes activos no deben olvidar las posibilidades que ofrece Fuerteventura para la práctica del windsurf y también para el buceo, ya que fondos como los de Jandía resultan muy atractivos. La pesca de altura también es posible desde Puerto del Rosario. Como actividad menos frecuente se cuenta la caza en la isla, donde abundan los conejos y las perdices, aunque sea necesario obtener una licencia local de caza.

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