Shanghai, la cara de la nueva China
Shanghai, situada al sur del Yangzi, es la ciudad más grande de China, por delante de Pekin y Hong Kong, con 20 millones de habitantes, y se ha convertido en el estandarte del cambio, como su centro económico y financiero. Más de 4.000 rascacielos en una superficie de 6.340 km² son la seña de identidad de una de las cuatro municipalidades de la República Popular China, todas ellas administradas directamente por el gobierno central del país. El Yulan (magnolia) es su flor símbolo.
El nombre de la famosa ciudad de Shangai en caracteres chinos significa sobre el mar, es decir, Shanghai es la ciudad sobre el mar, aunque en realidad está más bien ubicada en la desembocadura de un rio que cerca del mar, ya que se encuentra a 40 km de la costa. Yo tenido la suerte de visitarla varias veces a lo largo de los años, lo que me ha permitido seguir su evolución.
Desde las primeras veces, allá por finales de los años 90, cuando China se lanzaba de lleno al turismo y comenzaba con la organización de una Feria Internacional de Turismo en Shanghai, a la que me invitaba su Ministerio de Turismo para garantizar precisamente su caracter “internacional”; hasta hace pocos años, con motivo de una conferencia que impartí en CEIBS, siempre viajar a China ha tenido un atractivo especial. A los occidentales nunca deja de sorprendernos un país milenario, tan excesivo en todos sus datos. De ese último viaje guardo como recuerdo curioso la presencia del barco escuela español en el puerto de Shanghai, con la propia Reina a bordo.
Y si Beijing, la capital del norte, tiene el misticismo de su ciudad imperial, Shanghai está estrechamente entrelazada con la historia del colonialismo, siendo siempre la puerta de contacto de China con Europa. Especialmente la relación de Shanghai siempre fue muy intensa con el Reino Unido, hasta la llegada del comunismo, quien favoreció a Hong Kong por delante de Shanghai como “represalia” por su cooperación con el imperialismo europeo. Esto congeló la ciudad pero a partir de los años 90 del siglo XX Shanghai ha vuelto a cobrar fuerza y sigue a Hong Kong como motor económico.
Desde su fundación, la proximidad de la ciudad al mar y su puerto convirtieron a Shanghai en una zona de pescadores que, poco a poco, alcanzó una gran importancia, lo que le otorgó una relevancia comercial que llega a la actualidad. Ya en el siglo XVI era el principal centro de comercio textil de toda China. En la época colonial, la ciudad se benefició del contacto con países extranjeros, especialmente Gran Bretaña, como antes decía, ya que fue Concesión Británica durante la Imperial Age de los ingleses.
Toda su herencia y su actual importancia como cruce de culturas han convertido a Shanghai en una ciudad cosmopolita y abierta que puede presumir de ser una de las ciudades chinas que más crece en cuanto a población estudiantil foránea.
Al ser las opciones turísticas enormes, ya que combina un atractivo arquitectónico y artístico innegable, con compras y gastronomía, en un primer viaje hay una serie de cosas que no podemos dejar de hacer de entre todas las opciones posibles: Dar un paseo por el río Huang Pu, Pasear por los jardines Yuyuan, Conocer el Bund y admirar las vistas, Comprar en la calle Nanjing, Subir al mirador de la torre Jin Mao, Visitar el casco histórico para ser testigo de la vida más tradicional en Shanghai, Conocer los Budas del Templo del Buda de Jade, Visitar los mercadillos especializados y Comer especialidades locales.
Si no se dispone de mucho tiempo para visitar la ciudad, en nuestra agenda viajera deben ser visita obligada el Shanghai antiguo, que nos muestra la verdadera China, la antigua, con sus casas, restaurantes, pequeños centros comerciales, mercadillos, calles estrechas, y pequeñas tiendecitas y tenderetes del mercadillo, en los que encontrar de todo para comprar, ropa, sedas, figuras, cometas, bolsos, disfrutando - o sufriendo- del arte del regateo. También, como no, una visita a la torre de televisión Perla de Oriente para la ver la ciudad a vista de pájaro, desde su 470 metros.Y, por supuesto, de un paseo por el Malecon o Bund, la zona donde se establecieron los ingleses tras la Guerra del Opio. Dado que los chinos vivían en la ciudad antigua amurallada, los ingleses tomaron para sus actividades comerciales un tramo de la orilla del río situado al norte de la ciudad china, configurando una ciudad vedada a los chinos, de hecho en el Parque Huangpu estaba escrito: “Prohibida la entrada a los chinos y a los perros”.El edificio Sur, del año 1906, es el más antiguo de esta calle y el edificio Norte, con un techo piramidal de color verde, el más alto.
Si por suerte tenemos el tiempo suficiente para descubrir lo que nos ofrece Shanghai, la siguiente pudiera ser una relación bastante completa de sitios a visitar:
El Templo del Buda de Jade
El templo de Buda de Jade de la secta de Ddhyana fue construido en 1882. Es el templo más famoso de Shanghai y dentro es frecuente encontrar ceremonias religiosas, desde las sencillas y cotidianas ceremonias en honor de los difuntos, que los parientes realizan a diario, hasta las más complejas celebradas acorde al calendario budista. Fue construido a primeros del siglo XX, para albergar las 2 estatuas de Buda de jade blanco, traídas desde Birmania por el monje Hui Gen. Su mayor atractivo son precisamente estas estatuas.Su dirección es Anyuan Lu, 170, al noroeste de la ciudad. Abre de 8 a 17h. Construido a finales de la época Qing, esta protegido por un muro de color amarillo y fue levantada para albergar dos estatuas de Buda realizadas en jade, traídas en 1882 de Birmania por el monje Huigen, sufrio restauranciones en 1912, 1952 y 1993. Resultó intacta tras los ataques de los Guardias Rojos durante la Revolución Cultural gracias a que los monjes colocaron una imagen de Mao en las puertas del templo. Las cubiertas de los edificios estan decoradas con esculturas y campanillas que ahuyentan los malos espíritus del templo.
La disposición del templo es la clásica, con los cuatro guardianes celestiales a la entrada, y al fondo el salón más importante, con el Buda de Jade en el piso segundo. El otro Buda de jade, el reclinado, está en una de las salas de la parte Oeste del templo.
En su interior las estatuas de madera de Buda y sus cuatro feroces guardianes nos esperan. En el primer patio se halla el Pabellón Precioso del Gran Héroe ( Daxiong Baodian ) dedicado a Buddha venceder de los demonios, con tres grandes Buddhas de madera dorada sobre el altar central, flanqueados por 10 estatuas de madera dorada a cada lado. El interior es suntuoso, con decoración a base de rojo y amarillo y bandas de seda con oraciones colgadas del techo. Pueden verse los dos instrumentos rituales: la campana y el tambor.
Las dos estatuas que dan nombre al templo se hallan el primera planta del siguiente edificio. Ambas son de jade blanco y representan una a Buda entrando en el Nirvana y otra un Buda sentado. Esta última mide 2 metros y está repleta de incrustaciones de piedras piedras preciosas. Esta prohibido fotografiar.
El templo está abierto al culto y es muy frecuentado. Alberga una comunidad de setenta monjes y monjas y ofrece un restaurante vegetariano. Es un lugar donde los chinos celebran muchas fiestas de su calendario.
La Casa de Te
La Casa de Te en medio del lago o Huixinting Chashi está enfrente de la salida principal del Jardín del Mandarín Yu. Se trata de un pabellón pentagonal de dos plantas en medio de un estanque rectangular, unida a tierra por un camino en zigzag llamado Puente de las Nueve Curvas, realizado para proteger la Casa de los malos espíritus, que según la creencia solo pueden caminar en línea recta. Es un icono en China. Siempre está lleno de visitantes tomando te o charlando.
Crucero nocturno
Por la noche, de la zona en la que se celebrará la Expo de 2010, salen unos pequeños barcos, ideales para contemplar desde el rio, ambas orillas, la orilla oeste, donde esta la calle Nanjing y los viejos edificios de la epoca colonial, y la orilla este, donde se alzan increibles rascacielos. El crucero no dura mas de 45 minutos, es muy barato y se puede contratar al momento en el
embarcadero que esta enfrente del edificio de aduanas o bien por medio de una agencia de viajes si no se habla chino.
Calle Dongtai
En la zona vieja de la Ciudad, en otra época asentamiento de la concesión francesa, se trata de una calle llena de tiendas de artesanias, porcelanas, tallas de Budas, cloisonee, bisuterias étnica, cajas de madera, antiguedades, ropas sétnica, tallas en piedra… en ella se puede ver el contraste de las dos Chinas., las pequeñas tiendas y los grandes rascacielos al fondo.
A principios de los años 90 del siglo pasado, cuando Shanghai se disponía a lanzarse con todo su impulso por el camino de la modernización, las autoridades comprobaron que la escasez de suelo podía ser un inconveniente para su desarrollo. Entonces surgió el proyecto de crear una ciudad nueva al Este del río Huangpu, donde apenas había algunas casas de campesinos, y unos pocos bloques de viviendas obreras. Esa ciudad es el distrito de Pudong (Al Este del río), que en una década ha cambiado por completo el panorama de Shanghai. Construida según unos planes urbanísticos modernos y racionales, cuya génesis se puede ver en el Museo de la Exposicion de la Ciudad, va a combinar de forma ordenada las construcciones comerciales, residenciales y lúdicas. Y si bien, las más llamativas son las grandes torres, como la de Television, o el Edificio Jinmao, los parques y museos que se van desarrollando, van a competir con los primeros en calidad y diseño.
Calle peatonal de la avenida Nanjing.
De cinco Km de largo, es la calle central y más activa de Shanghai, atiende a diario a un millón de clientes. Es ideal para las compras, la diversión y la comida. Esta calle esta ubicado en el centro de Shanghai, es probablemente una de las mas animadas de la ciudad. Es una calle peatonal, que desemboca en el rio Huangpu. Desde esa orilla del rio, se tiene una magnifica vista de Pudong
Museo de Shanghai
Con forma de vasija, es el mejor museo de China. Sus 10.000 m2 de exposiciones incluyen lo más importante del arte chino dividido en 11 categorías: bronce, ceramica, pintura, caligrafia, escultura, muebles, jade, sellos, monedas, arte de las minorías, ceramica Zande Lou, así como varias salas para exposiciones temporales. Sus colecciones de bronce, ceramica y pintura son las más destacables. El Museo de Shanghai, inaugurado en 1952 y totalmente reconstruido en 1994, cuenta con una colección de más de 120.000 piezas de arte antiguo chino (bronce, escultura, ceramica, jade, pintura, caligrafia, sellos, monedas, muebles de las dinastías Ming y Qing y artes de las minorías chinas.) Dividido en salas para escultura, piezas de bronce, ceramica, pintura, caligrafia y arte de las minorías étnicas del país, el museo muestra la riqueza del arte en China de modo didáctico.
Frente al Museo se encuentra el Gran Teatro, con 1800 asientos, fue acabado en 1998. Tiene el mayor escenario de Asia, con 718 m2, y es una obra maestra de arquitectura. La visita es guiada. Al Este del Teatro el Museo de la Exposicion de la Ciudad, muy interesante para el que quiera conocer el Shanghai del pasado y el del futuro.

Información Util
En Shanghai existen 2 aeropuertos, el aeropuerto de Pudong, a las afueras de la ciudad, a 30 Km, un edificio impresionante que recuerda mucho por cierto al nuevo aeropuerto de Madrid Barajas, destinado a vuelos internacionales y algunos domesticos y el aeropuerto de Hongqiao, dentro de la ciudad en el extremo noreste, destinado pricipalmente vuelos domesticos.
Para ir a la ciudad es preferente tomar un taxi directamente en el aeropuerto, son baratos y el taxista chino por lo general es honrado, eso si, necesitara moneda local para el pago del taxi. Los taxistas chinos no hablan ingles, así que lleve la dirección del sitio donde quiere ir escrita en un papel, y si es posible mejor la dirección en Chino, porque probablemente en ingles tampoco lo entiendan.
El Transrapid es una magnifica alternativa para ir desde el aeropuerto hasta la ciudad, vale la pena sentir la velocidad a 430 kilómetros por hora.
Para moverse por Shanghai es recomendable el taxi. Llevan taxímetros y no son demasiado caros, un viaje por Shanghai o Beijing puede costar unos 2 o 3 euros.Pero es muy recomendable llevar escrito en mandarín
los lugares que se quieren visitar y tener un mapa para mostrarlo a los taxistas, que no suelen hablar inglés y sólo entienden los caracteres chinos.
Hay muchos hoteles, muy modernos y muy bien acondicionados, con precios muy razonable Y siguen construyendo más, Si se vuelve a visitar Shanghai cada cierto tiempo, no se reconocen algunas partes de la ciudad.














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