Crucero Canal de Panamá
Navegar en América recorriendo alguno de los lugares más bellos del continente es atractivo, pero el Crucero Canal de Panamá lo hace tanto en América del Norte como en Centroamérica y América del Sur, en el Atlántico y en el Pacífico, sin tener que transportar el equipaje y sin tediosos tiempos dedicados al transporte. Un crucero que puede ser la mejor manera de descubrir numerosos países en quince días de placer.
Los cruceros salen de Miami, en el sureste de Estados Unidos, que es el mayor puerto de América y del mundo dedicado a los cruceros. La ciudad merece el viaje, así que es bueno dar un paseo por su centro, por Ocean Drive -de día y de noche- para descubrir un bello barrio de estilo art-deco, siempre animado, junto a la playa interminable. El barco en el que vamos a pasar los próximos 16 días es el Serenade of the Seas, un edificio flotante en el que conviven casi tres mil personas entre los 2100 pasajeros y la abundante tripulación que hace del viaje una fiesta. El recorrido se inicia dirigiéndose a las aguas del Caribe, luminosas, tibias y tranquilas, sembradas de islas paradisíacas que van pasando junto a la borda.
Un día de navegación es lo mejor para acostumbrarse a un barco tan grande y complejo, lleno de actividades que funcionan en sistema todo incluido. Sin preocuparse por los gastos menudos, todo se incluye salvo algunas bebidas alcohólicas. Deportes, espectáculos, piscinas, áreas de jogging, de escalada, de juegos diversos para estar activo siempre que se quiera, o tomar masajes y descansar si se prefiere. En un barco tan grande, todo es posible, socializar con el resto del pasaje o buscar la tranquilidad y la soledad. Incluso las familias deben quedar si quieren encontrarse a lo largo del día, con actividades para todas las edades y con todos los ritmos.
La primera escala se produce en la isla que es emblema del Caribe anglófono: Jamaica. El puerto de Montego Bay acoge al barco y es punto de partida para la visita de la ciudad o para una excursión hasta las plantaciones de la isla en las que se descubren las plantas de café, la piña y otros productos exóticos. Las calles de Montego Bay están acostumbradas a los turistas, y llenos de mercadillos en las proximidades de la plaza Sam Sharpe. Las camisetas, la artesanía, los restaurantes son una fiesta de música y color para los viajeros, que también disfrutarán con la arquitectura colonial británica, con las mansiones y las compras en las que siempre hay que regatear.
Tras otro día de navegación, el barco llega a Cartagena de Indias, una de las mejores ciudades coloniales de España en América, declarada Patrimonio de la Humanidad por el conjunto urbano bien conservado que encierran sus murallas y por las fortalezas que protegen su puerto. La ciudad más bella del Caribe en el continente sudamericano. El encanto romántico de las calles de Cartagena se combina con el agrado de sus gentes que hacen de la zona histórica una rica expresión de la viveza y alegría de los colombianos.
Terminada la visita, tan rápida como plena de interés, se vuelve a navegar, a disfrutar del barco sin tregua, camino del mítico Canal de Panamá. La línea de agua que enlaza, en escalones, el Atlántico con el Pacífico, es un acontecimiento casi único en la navegación mundial, porque enlaza la subida de esclusas en el lado Caribe con la navegación en un gran lago interior situado en el corazón de Panamá, y luego, al otro lado, el descenso de las esclusas que dejan el gigantesco barco suavemente posado en el océano Atlántico. Verlo desde las cubiertas del Serenade of the Seas es un verdadero espectáculo que nadie se debe perder.
El Pacífico es ahora el espacio de navegación del barco, un mar abierto, en ocasiones más movido y siempre magnífico. Se despliega ante el barco la costa de Centroamérica, recortada, profundamente verde y de una riqueza ecológica incomparable. La escalas en Punta Arenas muestran una bella costa en las que la selva llega hasta la playa, llena de pelícanos en el aire y de parques naturales junto a la costa. En el sur de México el barco se detiene para descubrir otro destino ecológico casi intacto, la zona de Huatulco. México tiene lugares muy hermosos sobre el Pacífico, entre ellos la ciudad de Acapulco, con historia ya larga como centro de ocio y de diversión en esta costa occidental del país. Tras otro día de navegación se llega a Puerto Vallarta, al pie de la Sierra Madre mejicana, con paisajes casi intactos junto a grandes playas llenas de hoteles, pero el encanto del pequeño pueblo es incomparable, ideal para pasear, para hacer compras y comer en sus restaurantes, tomar una tequila y comprar obras de arte y antigüedades.
El Arco de San Lucas es la siguiente parada en la navegación hacia el norte desde el Canal de Panamá. Es el lugar en que se encuentran las aguas del Pacífico con las del sereno mar de Cortés, encerrado por la península de la Baja California, lugar de cría de las ballenas que bajan desde el Ártico, y un acuario natural de extraordinaria calidad rodeado por los desiertos del noroeste mejicano.
Aún queda otro día de navegación para apurar la calidad de la vida a bordo del barco, excelente cocina, espectáculos y discotecas siempre activos, casinos, cursillos de todo tipo de actividades y una animada vida social. A estas alturas del viaje, el barco, tras dos semanas en él, se ha convertido en un mundo cotidiano de agrado y convivencia alejado de las dificultades de cualquier viaje por tantos países y a través de tantos paisajes. El mundo irreal de facilidad y agrado que se ha creado está a punto de terminar, y muchas amistades quedarán para siempre, mientras otras desaparecerán como si todo hubiera sido un sueño.
San Diego, en el sur de la costa estadounidense en el Pacífico, es la última escala del barco en este viaje a través del Canal de Panamá. La ciudad tiene un alto nivel de vida, está volcada en el mar y llena de lugares agradables en los que se da la mano el relajado estilo de vida californiano con la vitalidad de los mejicanos. Al final de los cruceros, echadas las cuentas de todas las experiencias vividas, se tiene la sensación de que el viaje parece mucho más largo, rico y agradable de lo que se esperaba y de lo que se ha pagado por él. Octubre es el mes de este crucero de dieciséis días en el que se concentran grandes emociones en varios mares, Atlántico, Caribe, Pacífico y Mar de Cortés, y se tocan puertos en norte, centro y sur de América.
















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hola amigos quisieramos saber mas sobre el crucero que sale de panama al caribe somos dos adultos y un niño de 6 años contamos con visa americana y ya hemos viajado en tres cruceros el triuph, carnival, y royal caribean espero su respuesta por correo o por telefono de guatemala 502 59900103 gracias
hola soy juan carlos chub , guatemalteco, soy cocinero y repostero,egresa del intecap, desempleado, me gustaria trabajar en un barco en alta mar
si hubiera oportunidad lo haria para poner al servicio mis conocimientos.