Fin de semana en El Maestrazgo
Paisajes agrestes y remotos, con mucho carácter, a caballo entre Aragón y la Comunidad Valenciana, tierras con historia apartadas de los caminos principales, ideales para una escapada de fin de semana.
El Maestrazgo sigue siendo un gran desconocido a pesar del paso del tiempo. Es un territorio mayoritariamente interior, que se reparte entre el sureste de la provincia de Teruel y el norte de la provincia de Castellón, donde se encuentra dividido en dos comarcas, el Alto y el Bajo, llegando hasta la costa en el entorno del castillo de Peñíscola. El nombre de la comarca se refiere al territorio que dependía de un Maestre, el de las órdenes militares del Temple, San Juan y Montesa, que dominaba estas tierras montañosas que sirvieron de frontera con la región levantina.
El Maestrazgo de Teruel tiene pueblos que conservan todavía sus cascos urbanos medievales con murallas, castillos, fuertes edificios y trazados medievales. Los más bonitos para visitar son Cantavieja, Mirambel y Villarluengo. En Mirambel cuentan con un Centro del Patrimonio Arquitectónico del Maestrazgo en los bajos del Ayuntamiento, en el que se puede conocer la razón de ser de esta manera de construir propia, de gran calidad, muy relacionada con la provincia de Castellón.
En Castellote se encuentra el Torreón Templario en el que se da cuenta de la relación del Temple con el territorio. Aunque solo abre los fines de semana y los puentes, es interesante visitarlo. El Museo de las Guerras Carlistas se encuentra en Cantavieja, que fue la sede principal de las tropas del general Cabrera durante la Primera Guerra Carlista, la primera de las tres que tanto alteraron la convivencia a lo largo de cuatro décadas en el centro del siglo XIX. Estas tierras remotas y de difícil acceso fueron el refugio de las tropas partidarias de Carlos María Isidro de Borbón, absolutistas, frente a los liberales partidarios de Isabel II. Tres guerras que mermaron la capacidad de modernización del país, dificultando las comunicaciones y el comercio.
En Villarluengo abre sus puertas un Centro de la Naturaleza y de la Cabra Montés que muestra la riqueza cinegética de la zona, con ecosistemas poco alterados con el paso del tiempo, debido a lo extremo del clima, a la baja densidad de población, y a la nula industrialización. Hay grandes bosques de pino negro, resistente a los fuertes fríos invernales, que se utilizan de manera comunal. Esta zona del Maestrazgo es ideal para los recorridos a pie y en bicicleta de montaña. En Molinos cuentan con unas bonitas grutas llamadas Cuevas de Cristal con formaciones de estalactitas y estalagmitas.
Buena parte del Maestrazgo se encuentra en la provincia de Castellón, desde la frontera con Aragón hasta el mar. La principal ciudad es Sant Mateu, pero no podemos olvidar Villafranca del Cid, Ares del Maestre, Forcall, Tírig… que ocupan un territorio accidentado, de gran pureza en su conservación y con espacios naturales casi intactos, ideales para el turismo activo. En el entorno están también las poblaciones de Morella, con un enorme patrimonio monumental, y la Tinença de Benifassá, con paisajes magníficos para el turismo activo en la naturaleza dentro de la Reserva Nacional de la Capra Hispánica de los Puertos de Beceite.
Sant Mateu tiene una preciosa plaza porticada y cuenta con buena arquitectura popular. Puede ser la puerta para ir hacia el interior, hacia las montañas de la frontera con Teruel, y visitar pueblos como Tírig, asomado a sus cultivos de secano, con un clima estupendo todo el año, o Benassal, de origen árabe, con calles estrechas y un balneario.
Otra parada imprescindible es en Culla, una antiquísima población prehistórica con un interesante conjunto histórico y varios monumentos, la iglesia y un estupendo mirador, El Terrat, con panorámicas espectaculares sobre un paisaje de barrancos, simas y grutas de gran variedad. Atzeneta del Maestrat está al pie de Penyagolosa, rodeada por las cumbres más altas de la provincia, conserva su muralla medieval y restos del castillo árabe. Muy cerca se encuentra Lucena del Cid, Les Useres, y el interior de Castellón se abre en numerosos caminos que permiten descubrir un territorio natural de gran calidad poco transitado, pero cruzado por carreteras muy viradas. Un buen colofón puede ser la visita del Museo de arte contemporáneo de Vilafamés, ya cerca de Castellón.
El Bajo Maestrazgo se extiende hasta la hermosa ciudad de Peñíscola, sobre la costa de Castellón, en un territorio mejor conocido y alejado de la austeridad y grandiosidad de los paisajes del Maestrazgo interior, cuyo aislamiento ha mantenido sus esencias patrimoniales y naturales.















No dice nada sobre Benassal, o a lo mejor lo he pasado por alto, sin darme cuenta.
¿Y el Barranco de la Foss o de la Foz.
Las aguas de Benassal son estupendas, mis orígenes están allí…lo notará por mis apellidos.
Tenía un compañero q. me decía: ¡”en els cognoms q. tens i no parles valencià!.
En fin allí está mi corazón, aunq. nací en Valencia, donde también tengo mi corazón.
Enhorabuena.
¿Q. quiere decir “SITIO WEB”?.