Balneario de Benito: ¿cómo pueden darle 4 estrellas?

A los aficionados a balnearios y gente viajera en general:

El Balneario de Benito (Reolid, Albacete) tiene un hotel de 4 estrellas con elevadas tarifas, pero no ofrece prácticamente ningún servicio de los que se espera cuando le conceden tanta categoría.

- Servicio de habitaciones “estilo Balneario de Benito”: No existe. No puedes pedir que te lleven nada a la habitación, estando la cafetería en otro edificio a un buen trecho.

- Baño “estilo Balneario de Benito”: plato de ducha en cabina de plástico que se desmonta sola con sólo abrir la puerta corredera. Sin agarradera para evitar resbalones, sin jabonera, con la alcachofa más cutre del mercado.

- Toallas “estilo Balneario de Benito”: En cuatro días de estancia (pensábamos estar más, pero… ni hablar) no pusieron toallas limpias. Cuando vimos las primeras deficiencias, no dijimos nada para ver hasta donde eran capaces de llegar. Al decírselo el día de nuestra marcha, replicaron que, al no haber encontrado las toallas sucias en el suelo, pensaban que nos seguían sirviendo. Conocemos de sobra esa costumbre, pero no es excusa para retirar toallas sucias. (Tampoco teníamos en la habitación el acostumbrado folleto informativo sobre este tema y otros).

Por cierto, en los tratamientos termales no te dan ni una toalla. La primera vez que nos pasa esto en un balneario.

- Forma de pago “estilo Balneario de Benito”: Nada más llegar al hotel nos encontramos con que tenemos que pagar toda la estancia, incluso antes de ver la habitación. Dicen que, en un recinto con varios edificios, desde Recepción no pueden ver a la gente que se marcha. Pues anda que no hay establecimientos así por todas partes y no por eso te reciben con tanta desconfianza. Por lo menos, que lo adviertan al hacer la reserva.

-Piscina “estilo Balneario de Benito”: La piscina de verano tiene unas fechas restringidas que no anuncian. Para ellos, el 31 de agosto no es fecha para piscina (con 34ºC de temperatura ambiente). Pues que lo avisen al hacer la reserva y en sus folletos publicitarios.

Seguiré contando experiencias lamentables del Balneario de Benito (repito tanto el nombre para que se os quede grabado), como la tele y la mininevera de la habitación (por llamarlas de alguna manera), las caras largas del personal de los tratamientos termales, que deprimirían a la mismísima Pollyanna

¡Para quedarse a cuadros! Que tenga 4 estrellas es injusto para otros hoteles que conocemos, muchísimo mejores.