Dessau, la ciudad de la Bauhaus

La arquitectura contemporánea debe mucho a un movimiento de renovación aparecido en Alemania en el primer tercio del siglo XX y conocido como Bauhaus. Fue obra del arquitecto Walter Gropius, quien promovió la creación de una escuela de diseño basada en la concepción del trabajo arquitectónico como obra colectiva y en el que debían contribuir todos los oficios. Finalizada la guerra europea y con el apoyo de las autoridades locales de Weimar, de signo progresista, Gropius pudo crear un centro de estas características en la mencionada ciudad alemana, centro que funcionó entre 1919 y 1925 y para el que contó con importantes colaboradores.

Puede decirse que fue una escuela radical, pero no política, lo que no le evitó la incomprensión de los partidos conservadores que, cuando alcanzaron el poder, le privaron de la ayuda estatal, provocando su clausura. Gropius buscó entonces otras ubicaciones y finalmente se decidió por la ciudad de Dessau, capital histórica de la región de Anhalt, donde la Bauhaus vivió su segunda etapa.

ENTRE DOS RÍOS

Dessau se halla situada junto al cauce de los ríos Mulder y Elba y era en los años veinte del siglo pasado una ciudad industrial con abundante población trabajadora, que padecía un notable déficit de viviendas y estaba gobernada por las izquierdas, que no dudaron en acoger a Gropius y sus colaboradores para dar continuidad a su obra educativa. Con tal fin se construyó la sede la escuela y las casas de los profesores y los arquitectos de la Bauhaus dejaron su huella en otros edificios de esta ciudad que, si bien tuvieron que sufrir las consecuencias de la segunda guerra mundial, han sido rehabilitados de tal forma que Dessau constituye hoy en día un verdadero museo urbano de esta nueva y revolucionaria concepción arquitectónica.

LA ESCUELA

El edificio más emblemático de la Bauhaus en Dessau es naturalmente la sede de la propia escuela, concebido por Gopius con la colaboración de otros arquitectos como Fieger y Neufert. Se trata de un conjunto de varias naves de forma cúbica y cuyos principales elementos son el cemento, el acero y el cristal. De ellas una estaba dedicada a talleres, otra a escuela de artes y oficios, la tercera era el edifico administrativo que comunicaba los dos anteriores. A todo ello se le añadió un anexo al edificio de talleres con el aula magna, comedor y cocina, curiosamente uno junto al otro y los dos primeros, intercomunicados entre sí. Finalmente había una zona residencial con 28 apartamentos destinados a los estudiantes.
Todo ello ha sido reconstruido últimamente porque los nazis primero y los comunistas después privaron al centro de su verdadero sentido, utilizándolo como escuela con diversos fines y los bombardeos de la guerra causaron serios desperfectos.

VIVIENDAS DE PROFESORES

Cerca de la escuela y en una zona boscosa de pinos se construyeron casas  para el director y los profesores, estas últimas, tres bloques de dos viviendas pareadas. Todas ellas con idénticas concepciones arquitectónicas y a base de elementos prefabricados. De la de Gropius poco se puede decir porque quedó destruida durante la guerra pero las demás han podido salvarse, a pesar de las agresiones sufridas durante el último medio siglo. (Una de ellas fue reconvertida en ambulatorio de la seguridad social durante la época de la RDA).

El edificio numerado con el nº 7 de la calle se divide en sendas viviendas en las que residieron Paul Klee y Kandinsky y que han sido rehabilitadas tal como los decoraron sus usuarios. La primera es una paleta cromática, con alrededor de 170 colores que destacan cada uno de los elementos interiores de los demás. La del segundo tuvo, en cambio, una decoración mucho más conservadora y tradicional. Diríase que su concepción arquitectónica ha sido calcada por muchas de las viviendas pareadas que se construyen en la actualidad: planta baja con zonas de estar, comedor, cocina y servicios, primera planta con dormitorios y altillo superior con dependencias complementarias.

Todas ellas disponen de un amplio taller para el trabajo domiciliario de sus inquilinos, con un gigantesco ventanal acristalado que fue causa de problemas porque en una región tan fría como ésta dificultaba el calentamiento de la vivienda. Y es que a veces los arquitectos, incluso los más famosos, están más pendientes del diseño que de la utilidad…

OTROS EDIFICIOS BAUHAUS

La huella de la Bauhaus quedó en muchos otros puntos de Dessau. La obra más destacada quizá fuese el conjunto de Törten Estate, un barrio de lo que pudiéramos denominar viviendas de protección oficial promovido por la administración, diseñado por Gropius y formado por 314 viviendas de entre 57 y 75 metros cuadrados construidas en tres fases con austeridad de medios. Del mismo Gropius fueron la sede de la oficina de empleo y el Konsum Building, mientras que la llamada “casa con balcones” fue obra del departamento de arquitectura de la Bahaus y la Fieger y la Steel house, de otros autores. Pero quizá el edifico más sorprendente sea la Kornhaus, un edificio construido junto a la orilla del río Elba por iniciativa de la ciudad y de un empresa cervecera y destinado a cervecería y restaurante. Su elemento más destacado es un comedor circular de paredes enteramente acristaladas que da sobre el cauce fluvial.

Perdida en buena parte la actividad industrial que la caracterizó en el pasado y liberada del secretismo impuesto en esta zona por los comunistas durante la época de la RDA, Dessau es hoy una ciudad volcada sobre el turismo al que aporta como un atractivo esencial la obra de la Bauhaus, un proyecto que duró tan sólo siete años, pero que ha dejado una huella perdurable.

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