SANTIAGO DESDE OTRO PUNTO DE VISTA

Como un particular homenaje al Camino, a puertas de un nuevo Año Xacobeo, hablamos hoy de un atractivo turístico de la ciudad de Santiago que pocos conocen. Recorremos las cubiertas de la Catedral de Santiago.

Las cubiertas se empezaron a construir en torno al año 1100 -en el 1075 comenzó a construirse la catedral y en 1211 se consagró- y forman parte de la época románica de este templo, y  desde ellas se puede comprobar la impronta de los estilos gótico, renacentista, barroco y neoclásico.

Estas cubiertas de granito y escalonadas, y  a las que se podía acceder a través de las torres de la fachada medieval del Maestro Mateo, se cubrieron de teja al finales del s. XVIII aunque a mediados del XX se les devolvió su carácter original.

Las cubiertas de la Catedral constituyen un mirador privilegiado al que, y hasta hace poco más de un mes, sólo algunos privilegiados habían tenido acceso, y sólo a  puntos concretos. Desde aquí se tiene otra visión, una nueva perspectiva,  del templo y de la propia ciudad: nos permite ver sus orígenes, evolución y crecimiento, así como el paisaje que rodea a Santiago y sus montañas, llenas de tradiciones jacobeas.

Y seguramente estas hermosas vistas fueron lo que le llevó a escribir a Aymerico Picaut, en el Codex Calixtinus, que “el que esté melancólico, si sube a lo alto, bajará alegre”.

Quizás el Cabildo de la Catedral tuvo en mente esta frase y deseara ver felices a los turistas. Ya llevaban algunos años pensando en la posibilidad de ofrecer visitas organizadas por esta área del templo, desconocida para muchos. Y es que ello suponía un importante trabajo de rehabilitación y conservación tanto de las cubiertas como de las torres. Al mismo tiempo tenía que hacerse facilitando al máximo el acceso, garantizando la seguridad de las personas y la conservación de un edificio que es patrimonio de la humanidad.

El acceso se realiza desde el Pazo de Xelmírez (en la Plaza del Obradoiro), para continuar la ascensión a través de la Torre de la Carraca (la que se ve  a la izquierda del Pórtico de la Gloria), se pasa sobre el Pórtico de la Gloria, el Jerusalén celeste, y, subiendo los últimos tramos a través de la Torre de las Campanas, se sale a la Cubierta, en donde se realiza un recorrido perimetral, descendiendo, finalmente, por el mismo lugar de acceso.

Hay que advertir que la subida cuesta, ya que los escalones son bastante altos, pero vale la pena. Además, y a pesar de la altura, no se tiene sensación de vértigo.

 

 

Información:

Acceso por el Pazo de Xelmírez, Plaza del Obradoiro

Horario: de 10 a 14 y de 16 a 20 h. Todos los días

Precio: 10€ general; 8 € tercera edad, estudiantes y peregrinos

Reservas: Tel: 981 552 985; cubiertascatedral@archicompostela.org

 

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