Escapada a Cáceres

Vista de la parte antigua de Cáceres. (© E.D.Uceta)

Vista de la parte antigua de Cáceres. (© E.D.Uceta)

El renacimiento hizo de Cáceres su ciudad favorita, el humanismo procedente de Italia y el perfume que llegaba de América se concentraron en este casco urbano sembrado de palacios e iglesias que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad. 

En Cáceres, los edificios renacentistas expresan el éxito extremeño en la conquista de América, manifiestan el poderío de la nobleza en hermosos palacios, y exaltan la fe en diversas iglesias rodeadas por una naturaleza esplendorosa de dulzura sin límites. La extraordinaria conservación del casco antiguo de Cáceres nos muestra un escenario propio de Romeo y Julieta, al que se suman el barrio judío, las murallas y los museos recién rehabilitados. Una nueva generación de empresarios ha empezado a poner en valor el centro histórico, dotándolo de cafés, restaurantes, hoteles y anticuarios que atraen a los viajeros hasta una ciudad que muchos suponen mucho más lejana de lo que en realidad se encuentra. La cita con el arte moderno en el Museo Vostell y la excelente gastronomía cacereña completan una oferta tan grata como digna de ser descubierta y disfrutada. 

El lugar de Cáceres estuvo habitado en tiempos prehistóricos, como demuestran las pinturas rupestres de la Cueva de Maltravieso. La ciudad sería fundada por los romanos en el siglo I a de C, sin que sus restos sean notables en el patrimonio actual, que cuenta con elementos almohades dentro de un casco de carácter cristiano a partir de la conquista de la ciudad por Alfonso IX de León en 1229. El comercio y la riqueza del territorio confluían en su mercado libre, que provocó el asentamiento de la nobleza y de la clase comercial. En la Edad Media la ciudad se hizo poderosa, y las torres de los palacios competían en altura hasta que los reyes Católicos mandaron desmocharlas. Los siglos XV y XVI fueron los más fructíferos para la arquitectura urbana, aportando el estilo y el espíritu renacentista al casco urbano que alcanza una plenitud incomparable en nuestro país. El barroco dejará algunos templos y el conjunto sobrevivirá casi intacto durante los siglos siguientes hasta desembocar esplendoroso en el siglo XXI, protegido como Patrimonio de la Humanidad desde 1986. 

Casco histórico de Cáceres. (© E.D.Uceta)

Casco histórico de Cáceres. (© E.D.Uceta)

INDISPENSABLE

Plaza Mayor, un gran espacio que fue mercado medieval se ha convertido en amplia plaza urbana rodeada de soportales del siglo XVI. Uno de sus lados está formado por las murallas del siglo XII. Almohades son también la torre de Bujaco, la Torre de la Hierba y el Foro de los Balbos que asoman a la plaza. El Ayuntamiento, del siglo XIX, ocupa otro de los lados, ocupándose con viviendas sobre soportales los dos lados restantes. Las terrazas de los bares y restaurantes llenan las aceras poniendo un ambiente vital y festivo a las puertas del casco histórico.

Arco de la Estrella, de estilo barroco, sirve como entrada al casco antiguo desde la Plaza Mayor. Situado en el lugar que ocupó la Puerta Nueva en las murallas, se encuentra flanqueado por la Torre de los Púlpitos, del siglo XV.

Concatedral de Santa María, amplio templo gótico de sillería del siglo XV, que guarda un excepcional retablo esculpido en madera de cedro sin policromar. El templo guarda un Cristo Negro. El Palacio Episcopal y otros edificios conforman la plaza de Santa María.

Plaza de San Mateo, con iglesia sencilla en la parte alta de la ciudad, vecina a la plaza de las Veletas. De ella sale la Calle Ancha, llena de casas nobles, que baja hasta la Puerta de Mérida y la plaza de Santa Clara.

Palacio de los Carvajal, de los siglos XV y XVI, que retaron al rey a un Juicio de Dios. El escudo de la familia preside la fachada del edificio restaurado para convertirse en Patronato de Turismo.

Palacio de Godoy, levantado en el siglo XVI por Francisco de Godoy, conquistador en Perú y Chile, tiene un original balcón de esquina. Calle Camberos con calle Sande.

Restaurante Atrio, cumbre gastronómica cacereña. (© E.D.Uceta)

Restaurante Atrio, cumbre gastronómica cacereña. (© E.D.Uceta)

Palacios de los Golfines

de Abajo y de Arriba, en el de abajo vivieron los reyes Católicos y muestra una impresionante portada plateresca. Calle Olmos.

Casa de las Veletas, uno de los mejores edificios de la ciudad, del siglo XV, reconvertido en Museo Provincial Arqueológico y Etnológico, con una importante colección en su Museo de Arte Contemporáneo, remodelado recientemente con discreta arquitectura moderna. Plaza de las Veletas.

Museo de Historia y Cultura, que guarda también el Museo de la Fundación Guayasamín. Ronda de San Francisco; tel.: 927 241 633.

Barrio de San Antonio, de pequeñas casas encaladas cubiertas de flores que rodean la ermita de San Antonio, a la que acuden en busca de pareja y descendencia muchas cacereñas. El templo se construyó sobre una antigua sinagoga, ya que el barrio fue antes judería de Cáceres. 

AL AIRE LIBRE

Olivar de la Judería. Inaugurado en mayo de 2.002, este jardín al pie de las murallas almohades, tras el barrio de San Antonio, es uno de los rincones con mayor encanto y tranquilidad del casco urbano, y un buen mirador sobre los alrededores de la ciudad. 

Mirador de la ermita de la Virgen de la Montaña, se encuentra sobre una colina en las afueras de la ciudad, a un par de kilómetros del centro. Sobre una suave colina se levanta el santuario mudéjar del siglo XIV, en el que se guarda la imagen de la patrona de la ciudad. Es un buen lugar para contemplar en conjunto urbano de Cáceres desde el exterior del recinto histórico. 

ALREDEDORES

Tres fortalezas se encuentran junto a la carretera que se dirige a Mérida. Las torres se levantan sobre los campos ondulados del entorno de Cáceres, y se pueden ver y visitar los castillos de las Arguijuelas de Arriba y de Abajo, y del Vizconde de Rodas, todos ellos pertenecen a particulares y se encuentran habitados. Carretera de Badajoz.

 Museo Vostell Malpartida, acoge las espectaculares obras del artista alemán Wolf Vostell, y la colección de artistas conceptuales que colaboraron y participaron en una aventura personal y estética que llevó el arte de vanguardia hasta el corazón de Extremadura. Divertido y sorprendente, el museo ocupa un antiguo Lavadero de Lanas rehabilitado junto a un embalse de agua. Junto al arte conceptual se ofrece un Centro de interpretación de las vías pecuarias e historia del lavadero de lanas. Cerca de Malpartida de Cáceres (a 12 kilómetros de Cáceres) en la Carretera de Los Barruecos s/n; 927 276 492.

INFORMACIÓN

Web y teléfonos de interés. www.turismoextremadura.com. Oficina de Turismo de Cáceres. Plaza Mayor, 7. Teléfono 927 010 834.

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