Austria en verano
Tres destinos austriacos se abren a los viajeros españoles proponiendo tres viajes muy diferentes, en Salzburgo nos espera una de las ciudades más bellas de Europa, en Graz nos encontramos con un hermoso patrimonio, un espacio natural cuajado de balnearios donde la gastronomía sorprende, y en Innsbruck se abren los caminos de los Alpes del Tirol, con senderismo en la montaña y glaciares esperando a los más aventureros.
Salzburgo no necesita presentación. Perteneciente a la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, su casco antiguo enamora a todo el que lo recorre, acompañado siempre por el recuerdo de Mozart y por la música callejera que se extiende por toda la ciudad. Además de pasear, subir al castillo y navegar en un crucero por el río, Salzburgo ofrece música de calidad en sus numerosas salas. Entre los eventos especiales de este año destaca la serie de los Conciertos Sinfónicos de Mozart que tendrán lugar los sábados, formando un ciclo sin comparación posible desde que se celebró el Año Mozart. Los conciertos se celebran en la Gran Sala del Mozarteum, en Aula Magna de la Universidad y en el Palacio de Congresos de Salzburgo (www.amadeusorchester.com).
El reputado Festival de Salzburgo toma la ciudad como escenario y se celebra bajo el lema “90 años del Festival de Salzburgo, 50 años en la Gran Casa del Festival”. Con él llegará la exposición “El Gran Teatro del Mundo” 17 de julio a 26 de octubre) con la historia del ascenso del evento musical hasta las cotas más altas del panorama mundial (90jahre.salzburgerfestspiele.at). Pero estos son sólo algunos de los 4000 actos culturales que tienen lugar cada año en Salzburgo, una de las capitales culturales permanentes de Europa. También vuelve a abrir sus puertas la Galería Larga de la Abadía de San Pedro, una excelente colección de pintura en un espacio arquitectónico singular. Por último, hay que recordar que Salzburgo es una de las capitales de la buena vida austriaca, y que está considerada la Capital clandestina de la cerveza de Austria. Aunque la cerveza sea legal, queda en segundo plano frente a los atractivos patrimoniales y culturales de la ciudad.
Graz sigue siendo uno de los tesoros mejor guardados de Austria. Su casco histórico también es Patrimonio de la Humanidad, y fue declarada Capital Cultural europea hace pocos años, cuando incorporó varios buenos edificios de arquitectura moderna a su centro, como la Kunsthaus y la Murinsel. Graz es capital de la región de Estiria, famosa por la calidad de sus productos gastronómicos y por su afición a la buena mesa. La Huerta de Austria, como se conoce a Estiria, elabora también buenos vinos y un característico aceite de pipas de calabaza. A la buena mesa se unen los balnearios típicos de la región, llena de establecimientos que ofrecen una insólita combinación de terapias placenteras a base de agua y gastronomía para adelgazar y ponerse en forma.
Innsbruck
permite adentrarse en los Alpes del Tirol, encontrarse con su patrimonio urbano en un centro histórico espectacular, con los tejados de las casas recortándose contra el perfil de las montañas, y con una mezcla de arquitectura moderna de calidad junto a los edificios antiguos de cubiertas inclinadas y torres de iglesias. Además de su belleza urbana, Innsbruck abre el camino de los senderos de montaña para un verano activo en una naturaleza incontaminada. Desde paseos y chill out a escalada y vida urbana, los contrastes no pueden ser más placenteros. Los castillos y los glaciares suponen experiencias intensas en un espacio ideal también para el verano en familia a través de paisajes de ensueño.















Y por supuesto, Viena.