Victoria, la capital más pequeña del mundo

Capital de Seychelles, es el principal centro urbano de un país formado por más de un centenar de islas

Seychelles es un país insular situado en pleno Océano Índico y formado por un centenar largo de islas cuya superficie es, sin embargo, de tan sólo 450 km2. Pues bien, 144 kms2, o sea, prácticamente la tercera parte del país, corresponden a la islas de Mahé, la principal y no sólo por su superficie, sino también porque es en ella donde reside el 90 por ciento de la población sychellense y en la que se encuentra la capital, Victoria. Descubierta por Lazare Picault en 1742, quien la encontró llena de maderas preciosas y tortugas, canela y vainilla, la bautizó con el nombre de ¿isla de la Abundancia¿, que rectificó más tarde con el de su superior, el gobernador de isla de Francia (Mauricio), Mahé de la Bourdonnais. Como el resto del archipiélago, pasó sucesivamente de manos francesas a inglesas y de forma definitiva a estas últimas en 1814.Con sus poco más de 30.000 habitantes, Victoria es una de las capitales de estado más pequeñas del mundo, pero también una ciudad encantadora. Sus parvas dimensiones territoriales permiten hacer lo que en otras partes nos está vedado: recorrerla a pie de punta a cabo sin cansarnos.Les proponemos un recorrido por las calles de Victoria, a ser posible tranquilo y relajado, para acompasarnos con el estilo de vida insular.

Así evitaremos las consecuencias del húmedo calor ecuatorial y podremos contemplar la policromía de sus colores, la diversidad de sus gentes y la intensidad de sus olores.Hay diversos monumentos, tal el erigido a la diversidad étnica, del italiano Lorenzo Apiani y la estatua de bronce de la liberación de Ziomn Lib. Pero el signo más emblemático de la ciudad es la Torre del Reloj, que todos se empeñan en llamar Big Ben y en realidad es una réplica del existente en la estación de Vauxhall en Bridge Road, Londres y fue erigido en 1903 en memoria de la reina Victoria.Aún siendo pequeña de dimensiones, no carece por ello de Museos, el más interesante de todos el Nacional, con piezas de artillería en su entrada y documentos históricos y fauna local disecada en el interior de un edificio colonial, el Museo del Partido del Pueblo Unido que gobierna desde el año 1976, el archivo nacional, con cartografía marina y la Biblioteca Nacional.En ella está el Tribunal Supremo, con fuente y pequeña estatua de la reina Victoria en su fachada y el monumento a Pierre Poivre, introductor del cultivo de las especies en el archipiélago, Correos y algunas tiendas y lugares de esparcimiento acogedores, tal el famoso Pirates Arms, donde se reúne lo mejor de la sociedad local.El litoral de Mahé está salpicado por 68 playas de arena fina y agua transparente, como las de Beau Vallon ¿la más importante y en torno a la cual se concentra el mayor número de hoteles y establecimientos turísticos-, Gran Anse, Barbarons, Anse a la Mouche y Soleil, Baie Lazare, Anse Takamaka e Intendance, en la vertiente oriental,, y Anse North East, aux Pins, aux Courbes y Royal en la occidental.

Playas y parque nacional
Por cierto que la capital también tuvo otro nombre ¿Port Royal- antes de recibir el de la reina de Inglaterra.La ciudad alberga edificios gubernamentales, el más importante de los cuales es la State House, de estilo colonial, sede de la PresidenciaVictoria muestra una intensa vida comercial que gira en torno a sus dos puertos y a la Avenida de la Independencia, que va desde el puerto viejo a la Torre del Reloj.El recorrido periférico de Mahé, cuya circunvalación puede hacerse en automóvil en un par de horas como máximo, debe incluir algunos de los centros y villas artesanales existentes, las antiguas casas seycehllesas de Anse Takamaka, las iglesias de San Francisco en Baie Lazare y San Roque en Bel Ombre, el antiguo centro asistencial de Mansión Lodge, las plantaciones de té de Sans Souci y el parque nacional de Morne, en el centro de la isla.”Y para terminar habría que decir que Seychelles es un país para disfrutar de un viaje completamente diferente y para realizar una verdadera inmesión en su naturaleza, tanto en la marítima -el océano ofrece todo tipo de posibilidades para los deportes náuticos-, como en la terrestre, porque las islas están llenas flora, con interesantes especies endémicas -recuérdese su famoso “”coco de mar”"- y fauna, sobre todo ornitológica, con algunos ejemplares únicos en todo el mundo.

Por todo ello, éste es un país para gozar del sol, del aire, del mar y… del silencio. Turismo de Seychelles facilita más información en el teléfono 917.020.804.”