Valle de Salazar y Aezkoa

Otoño es probablemente la estación más bonita para recorrer los frondosos bosques de hayas y abetos de los valles de Salazar y Aezkoa (Navarra) y dejarnos seducir por los tonos ocres y anaranjados.

Con este itinerario atravesaremos los denominados montes de Areta, poblados por frondosos hayedos. Es un recorrido apto para todo tipo de vehículos, pero solamente un último tramo, que además es opcional, está vetado a los turismos. En principio, el itinerario puede servir para comunicar el valle de Aezkoa (Abaurrea Alta) con la zona de la Foz de Lumbrier, si desde el pueblecito de Ayechu continuamos por carretera hacia el Sur, o por el contrario podemos cerrar el círculo volviendo al punto de partida, si tomamos la dirección de Aristu. Partiremos de Abaurrea Alta tomando la pista que hay a la salida del pueblo en dirección a Burguete,, enseguida llegaremos a una bifurcación donde iremos por la izquierda. La pista principal nos llevará hasta una segunda bifurcación a los 2,6 km, en la cual tomaremos por la derecha para pasar junto al rancho Vidondo y franquear una cancela un poco más adelante,, hemos penetrado en el bosque y enseguida superamos un pequeño collado donde hay un paso canadiense.

A los 6,3 km de haber iniciado el recorrido, llegamos al collado denominado portilla de Areta, donde nos rodea un espectacular hayedo, en medio del cual surgen formaciones rocosas que recubiertas de musgo le dan un aire mágico al conjunto. Empezamos un suavedescenso saliendo momentáneamente del bosque, con lo cual disfrutamos de unas excelentes vistas del paisaje circundante. Franqueamos una segunda cancela y la pista principal que rodea el monte Remendía nos lleva hasta otra portilla,, hemos penetrado de nuevo en el bosque cuando ya abajo nos emparejamos con el arroyo de Larraun, el cual nos acompañará hasta Ayechu, no sin antes haber pasado por una cuarta cancela (17,5 km desde el inicio). La Foz de Lumbier es un enclave natural que vale la pena visitar,, de todas maneras, si queremos volver al punto de partida tendremos que tomar la dirección contraria. Lo que sí es recomendable tanto si tomamos una determinación u otra, es acercarnos hasta la iglesia de Sta. Fe, cerca del pueblo de Eparoz, a sólo cuatro kilómetros de distancia. Por la derecha, la NA-2100 nos acercará en 3 km a Elcoaz, un pequeño pueblo del valle. A partir de aquí el asfalto deja paso a una pista de tierra, la cual nos llevará en 3,3 km hasta Aristu, aldea formada por un gran caserío con iglesia incluida, lo cual denota un pasado esplendoroso. Un par de kilómetros más adelante llegamos al punto más alto cruzando un paso canadiense y a 3 km de distancia estamos en Azparren, pequeño núcleo bien cuidado donde se nota que se han empezado a rehabilitar algunas casas.

De todas maneras los poseedores de un vehículo todo terreno tienen la posibilidad de cerrar este circuito sin tocar el asfalto. En Azparren, después de cruzar el pueblecito, sale una pista ancha que en el momento de escribir estas líneas estaban compactando. Al cabo de algunos kilómetros, nos sale por la izquierda un desvío y cuatrocientos metros más adelante, al llegar a la zona denominada Lanzamuñica, encontramos una bifurcación donde esta gran pista se acaba bruscamente, prosiguiendo el antiguo trazado. Seguiremos por la izquierda su

mergiéndonos en un precioso hayedo,, si el otoño ha despojado a los árboles de su vestido, las hojas forman un peligroso colchón, debajo del cual se esconden agujeros, rodadas y charcos, dejados por las carrocetas que trabajan en la explotación forestal,, cuidado pues a la hora de circular con el vehículo. Pasaremos una cancela y el camino describirá una doble curva pasando otra cancela, después de la cual desembocaremos en una pista mejor. Iremos por la derecha y el tipo de trazado nos indica que estamos en las pistas de concentración parcelaria,, a 2 km de distancia dejaremos un desvío a la izquierda y un kilómetro más adelante saldremos al mismo lugar donde hemos iniciado el itinerario.