Finlandia: La tierra de los 1.000 lagos

Hablar del ‘país de los mil lagos’ es utilizar un término que, aunque nos parezca exagerado, se queda corto con respecto a la realidad, ya que en verdad este país tiene contabilizados más de ciento ochenta mil mares interiores, contando eso sí, que a una superficie de 500m2 ya le llaman lago.

Vista desde el aire, Finlandia es pues una sinfonía en verde y azul, ya que los innumerables bosques se ven salpicados por todas partes de pequeños y grandes lagos. Pero esto es sólo en el corto espacio de tiempo que dura de la primavera y el verano, de junio a septiembre; enseguida el blanco manto de la nieve lo cubre todo, uniformizando el paisaje. Es la época del esquí de fondo, de las motos de nieve y de los trineos tirados con perros o renos. Pero la Finlandia verde también nos ofrece un sinfín de posibilidades para el relax y la aventura. Trekking, paseos a caballo o en BTT, excursiones en TT, rafting, navegar en canoa, pesca, entre un largo etcétera de posibilidades, dentro de un gran espacio natural.

Y es que Finlandia, con sus 337.000 km2 (dos terceras partes de la superficie de España), tiene una población que no llega a los seis millones de habitantes. Del total de habitantes de Finlandia, sólo 4.000 son lapones, que habitan en la parte Norte del país -unos 40.000 si tenemos en cuenta los que están en Noruega, Suecia y la península de Kola en Rusia.- Es una nación independiente desde el 6 de diciembre de 1.917, con dos lenguas oficiales: el finés, que lo habla un 94% de la población y el sueco que corresponde al resto, aunque el inglés es un idioma que domina casi todo el mundo. El nivel de vida del país es alto, por lo cual no podemos decir que las cosas cotidianas sean excesivamente baratas.
Pero los finlandeses son simpáticos, extrovertidos, sobre todo en el mundo rural, siendo su filosofía de vida un dechado de virtudes.

La sauna y su cabaña de madera cerca del lago, marcan sobre todo en la época estival, un ritmo de vida envidiable. Las cabañas -una buena parte de las cuales se alquila- tienen todo tipo de confort y pueden ser el contraste ideal para un año de vida agitada. La sauna se emplea varias veces a la semana y es normal que haya una en todas las casas, sobre todo en el campo. En las ciudades, exceptuando los pisos de lujo, hay una para todo el bloque o comunidad, donde cada uno se apunta las horas que desea. Se puede tomar individual o colectivamente, siendo en este último caso un sistema de relacionarse y hablar de las cosas cotidianas, equivalente al de los baños árabes. Rechazar la invitación de tomar una sauna sería una falta de cortesía grave. Las saunas son habitaciones cerradas, en el interior de las cuales se genera vapor de agua. Antiguamente a base de leña se calentaban unas piedras, a las que al echarles agua la evaporaban. Actualmente el sistema de calefacción es eléctrico pero la finalidad es la misma: crear un ambiente vaporoso y cálido que abre los poros de la piel, produciendo su limpieza por medio de la sudoración del cuerpo. Es preceptivo irse azotando suavemente para activar la circulación de la sangre.

Recorriendo la conocida senda del oso
En el campo es habitual pasar directamente de la sauna a las frescas aguas del lago, o restregarse en la nieve; el cuerpo, al haber acumulado tanto calor, apenas nota la diferencia de temperatura; es un método no apto para cardíacos, ni para los hipotensos.
Por su cercanía al Círculo Polar Ártico, en determinadas épocas del año la oscuridad durante las veinticuatro horas es casi total -en pleno invierno-. En cambio en verano, el sol acostumbra a estar oculto entre cuatro o cinco horas, dependiendo del mes y del lugar del país, lo cual no quiere decir que desaparezca la claridad. Esto que puede ser en principio una anécdota curiosa, se puede convertir en un problema, para los que no puedan dormir si no hay oscuridad total, ya que muchos de los hoteles carecen de persianas o portillas exteriores. Por contra, en la época estival, debido a la cantidad de horas de luz, los días dan mucho de sí, pudiendo realizar múltiples actividades. El día de San Juan, en el cual hay fiestas y se encienden hogueras, en el Círculo Polar nunca se llega a poner el sol.
Centrándonos en las regiones de Kuusamo, Suomussalme y Kuhmo, al Este del país cerca de la frontera rusa, las posibilidades de realizar actividades en primavera y verano son múltiples.
Desde rafting y descensos en piragua, hasta pesca, pasando por los diversos itinerarios de senderismo por los parques de Oulanka y Hossa.
El río Oulanka en el parque del mismo nombre, permite realizar tranquilos paseos en piragua y descensos en rafting, aunque por lo ancho y caudaloso de la corriente fluvial, entre rápido y rápido se emplea el motor, para evitar remar en las aguas tranquilas. Un muy bien instalado centro de recepción, proporciona al viajero toda la información sobre fauna, flora, formación geológica y consejos prácticos para conocer el parque. La denominada ‘senda del oso’ permite recorrer por itinerarios distintos, buena parte de esta reserva natural. En este sentido cabe destacar lo bien señalizado de los itinerarios, con escaleras, pequeños puentes y tablones, para salvar los desniveles y las zonas encharcadas.
El refinamiento de los finlandeses para los temas de la naturaleza es tal, que durante el camino se encuentran numerosos refugios donde se puede pernoctar libremente.

Más información: www.visitafinlandia.com

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