El Puente Inca Qeswachaka

Renovación del Q’eswachaka

La cultura Quechua poseía un extenso sistema vial de caminos incas conocido como “Qhapaqñan” que sin duda representa unas de las facetas más admirables de su organización administrativa porque poseía 30 000 km de vías construidas entre Colombia, Argentina, Perú y Chile. El Q’apaqñan estaba constituido por una serie de caminos de piedra unidos por puentes de fibra vegetal conocida en Quechua, idioma de los incas, como “IchuQoya”. Actualmente todavía podemos encontrar muchos de los caminos pero puentes incas solo queda uno y ése es Qéswachaka. El río que cruza el puente Q’eswachaka se llama Apurimac, río que representó uno de los principales obstáculos para la expansión del imperio inca ya que durante las épocas de lluvias es imposible cruzarlo, es por eso que se construyeron los puentes mas increíbles hechos enteramente del ichuQoya.

Qéswachaka es un termino quechua que traducido al español viene a serpuente de soga, que se encuentra localizado en la región andina del Cusco específicamente en la provincia de Canas, alrededor de 4 horas de la ciudad. La renovación anual del puente ha provocado la admiración de muchos por su notable trabajo de ingeniería, tecnología y técnica empleada ya que no debe ser tarea fácil sentarse a trenzarlo a tanta altura sobre uno de los ríos más caudalosos del Perú como lo es el río Apurímac.

Hoy en día todavía es posible experimentar la sensación de cruzar un puente colgante inca o participar en la tradicional fiesta de renovación anual del Qeswachaka cuya ceremonia se da en el mes de junio durante cuatro días, y viene a ser un evento de gran importancia en el lugar ya que es una oportunidad para las comunidades de Huinchiri, Ccollana, Quehue, y Pelcaro para que fortalezcan y revitalicen sus vínculos sociales y su identidad con el uso de técnicas aprendidas de sus abuelos y padres a través trabajo comunitario y practica de costumbres, las mismas que año tras año les permiten realizar la renovacióncomo lo hacían sus antepasados.

La renovación inicia con una ceremonia a favor de su Apu “montaña sagrada” tutelar que es el Quinsallallawi y la madre tierra “Pachamama”. A quienes se entrega ofrendas en señal de saludo y permiso para construir el puente, posteriormente se reciben las q’eshwas o soguillas hechas por las familias que serán entrelazadas unas con otras para formar parte de los pasamanos. Solo los varones son quienes se encargan de hacer pasar las sogas de un extremo a otro y hacer el armazón del puente mientras las mujeres preparan más soguillas para completar el tejido. Los chakaruhac son los comuneros con más conocimiento en la construcción del puente ya que desde niños han aprendido de sus padres a hacerlo.

Al pasar el Q’eswachaka observo hacia la derecha y me pregunto ¿por qué siguen contruyendo éste puente a pesar de que hay otro mucho mas moderno que parece cubrir incluso mas necesidades? La respuesta me la da un comunero del pueblo de Huinchiri diciendo lo siguiente: “Al construir el Q’eswachaka hacemos que nuestros ancestros sigan vivos porque es la forma en que ellos viven por siempre, a través de las tradiciones que practicamos al renovarlo”.

Al finalizar con el trabajo de renovación las comunidades se reúnen para festejar con música, danza y comida cerca del puente ya que una vez inaugurado puede ser usado por todos hasta el siguiente año.

 by Denyse Chávez

 

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